Características Demográficas de los Extranjeros Limítrofes Residentes en Jujuy en la década del ´90 [1]

GABRIELA SALA
FHyCS/FCE-UNJu

I- Características de las migraciones limítrofes en Jujuy

La dinámica migratoria de la Provincia de Jujuy presenta pronunciadas diferencias con lo ocurrido en el resto de Argentina. Mientras que el aumento de la población registrado en el País entre 1869 y 1914 se produjo a partir de la inmigración ultramarina que impactó fundamentalmente en la Pampa Húmeda, la dinámica migratoria en Jujuy se vinculó en éste y en los períodos intercensales siguientes a la migración limítrofe, siendo mucho menor la magnitud de las corrientes migratorias de países no limítrofes.

A nivel nacional la migración limítrofe  tuvo un  carácter  más espontáneo y constante que la migración europea. Desde el primer Censo  Nacional de Población, en 1869, hasta el de 1991, su proporción osciló siempre entre un 2 y un 3 % de la población total del país, aunque en regiones fronterizas esta proporción siempre fue mayor y estuvo expuesta a fluctuacciones.

El cuadro Nº 1 muestra que en todas las fechas censales a nivel nacional la población extranjera estaba compuesta mayoritariamente por migrantes no limítrofes y que en Jujuy éstos fueron el grupo minoritario. La presencia de extranjeros no limítrofes tendió a disminuir a partir de 1914 en ambas unidades geográficas. Mientras que en el país la participación de los migrantes limítrofes se mantuvo prácticamente constante, en Jujuy en los años censales considerados fue mayor en términos relativos, mostró oscilaciones pronunciadas que acompañaron los cambios en los requerimientos de mano de obra  y se redujo a partir de 1960.

Cuadro Nº 1: Porcentajes de nacidos en el extranjero y en países limítrofes en diferentes fechas censales. Argentina y Jujuy 1895-1991

Año

ARGENTINA

PROVINCIA DE JUJUY

 

% de nacidos en el extranjero sobre población total

% de limítrofes sobre población total

% de nacidos en el extranjero sobre población total

% de limítrofes sobre población total

1895

25

3

9

8

1914

30

3

22

17

1947

15

2

19

17

1960

13

2

19

18

1970

10

2

12

11

1980

7

3

8

7

1991

5

3

6

6

Fuentes: INDEC (1997) La migración internacional en la Argentina. Sus características e impacto.  INDEC (1993) Censo nacional de población y vivienda 1991. Serie B Nº 10

Al analizar los cambios en la distribución de esta corriente migratoria en el interior de la provincia de Jujuy, existe una coincidencia marcada en diferentes autores en considerar a las modificaciones en el mercado de trabajo como causas determinantes en la relocalización de los migrantes bolivianos, enfatizar el rol de los factores expulsores y vincular la caída en el nivel de ocupación en la actividad cañera producto de la mecanización (Karasik 1985 y Sassone 1988).  Sin subestimar la importancia de estos factores es oportuno considerar la incidencia de incentivos para la relocalización de los lugares receptores, muchas veces generados por los migrantes, como la alternativas de empleo en la producción tabacalera y en actividades como la construcción, el comercio y el servicio doméstico en localidades urbanas y el acceso a lotes fiscales para uso habitacional. (Sala, 1996)

Etapas del Proceso migratorio boliviano

Por tratarse de una corriente limítrofe es arbitrario fijar un momento de inicio de la presencia de bolivianos en Jujuy. Sin embargo, tomaremos como punto de partida el incremento de la demanda temporal de mano de obra en la etapa previa al Despegue de la industria azucarera jujeña (1869 - 1880).

La primera etapa, comprendida entre 1869 y 1914, se caracteriza por el importante aumento de la presencia de bolivianos en el Ramal y Valle Jujeños, muy notable en el Dto. San Pedro entre 1869 y 1895, y en Ledesma y El Carmen entre 1895 y 1914. Este incremento fue producto de la creciente demanda de mano de obra durante la cosecha de la caña y el dinamismo agrícola del Departamento El Carmen.

La segunda etapa, se extiende desde 1914 hasta aproximadamente mediados de los años cuarenta, y se caracteriza por desplazamientos estacionales a la zafra en los ingenios de Salta y Jujuy. La mayoría de los zafreros bolivianos realizaban movimientos migratorios pendulares entre la caña de azúcar y economías campesinos en Bolivia (Karasik, 1985) o en la puna jujeña. (Rutledge, 1987).

Entre 1914 y 1947 la tasa de crecimiento intercensal de la población boliviana fue positiva a nivel provincial y en los Dtos. Ledesma y El Carmen. San Pedro constituye la excepción puesto que se produjo una salida de población boliviana que puede atribuirse a la crisis del azúcar que afectó en particular a los ingenios sampedreños y fortaleció al ingenio Ledesma.

El aumento de Población Limítrofe en El Carmen coincidió con el incremento de la presencia de migrantes de otros orígenes, y puede explicarse por el incremento en la demanda de mano de obra derivado tanto de la reconversión productiva de actividades ganaderas a la vitivinicultura, como de la construcción del Dique La Ciénaga.

En la tercera etapa, que aproximadamente comprende la década de los cincuenta, el volumen de esta corriente migratoria se incrementó notablemente. En el período 1947-1960 se registra el mayor crecimiento de población limítrofe comparado con el de los períodos intercensales siguientes. De los Departamentos analizados, este crecimiento se verifica en mayor medida en Ledesma y El Carmen.

Todavía se puede hablar de una migración pendular, Bolivia - Argentina, aunque la duración de la residencia en este último país se prolongó algunos años. (Sassone, 1988). Algunos de los factores que promovieron la inmigración boliviana y la ampliación del tiempo de residencia, se vinculan al crecimiento y atractivo del mercado de trabajo agrícola en la región vinculado a la actividad tabacalera y frutihortícola. Paralelamente a esta ampliación, la mejoras en los salarios y condiciones laborales en el agro, estimularon la asalarización de la mano de obra.

La constitución de un mercado de trabajo agrícola en la región, en el que la estacionalidad de los cultivos se complementa, permitió a muchos migrantes bolivianos integrar dentro de la misma provincia las actividades necesarias para garantizar la reproducción anual y obtener un ingreso mayor que el que proporcionaban las actividades en las unidades campesinas de origen.

La cuarta etapa, abarca el período comprendido entre 1960 y 1970. A nivel nacional se caracteriza por el aumento considerable del número de zafreros en los ingenios del ramal, la participación en la vendimia y cosechas frutihortícolas en Cuyo, y la creciente radicación definitiva de los migrantes en el Gran Buenos Aires, tendencia ésta que se refuerza en la década siguientes. (Sassone, 1988).

Marshal (1983) afirma que en las décadas del ´60 y ´70, el flujo migratorio boliviano presentaba un dinamismo endógeno independiente de los estímulos del mercado de trabajo que se habían tornado negativos por la desaparición de los requerimientos de mano de obra que lo había originado.

La caída de la mano de obra obedeció a la mayor incorporación de tecnología en agricultura y a la crisis de las economías regionales. Sobre la corriente boliviana tuvo gran influencia en estas décadas la mecanización de la cosecha de la caña.

Dos tendencias, que a partir de los 70 y 80 se mostrarán con todo vigor, comienzan a configurarse en esta época. Ambas indujeron cambios en la composición y destino de la corriente boliviana y dieron lugar a la conformación de flujos migratorios interurbanos.

En los '60, pero con mayor intensidad desde los ´70 junto a los migrantes de origen rural, comenzaron a fluir hacia Argentina otros que habían residido en núcleos urbanos de Bolivia, sobrepoblados por la migración rural-urbana. [2] Estos cambios en el origen, historia laboral y capacitación permitieron la inserción de parte de la mano de obra boliviana en actividades del mercado de trabajo urbano, que por estos años presentaba mayores posibilidades de absorción de trabajadores migrantes.

La segunda tendencia es el redireccionamiento hacia Buenos Aires del flujo migratorio limítrofe, coincidente con la pérdida de dinamismo de las economías regionales y el aumento de las tasas de migraciones internas hacia los grandes centros urbanos. La presencia de migrantes bolivianos en las ciudades multiplicó las oportunidades laborales en el mercado de trabajo urbano, porque la disponibilidad de mano de obra migrante a menor costo incrementó la demanda y la presencia de éstos en el largo plazo. (Marshal, 1983)

La restructuración de los mercados de trabajo regionales aperada a raíz de los avances de la agroindustria; la incorporación de tecnologías ahorradoras de mano de obra; la sustitución de cultivos, y las crisis de sobreproducción incentivaron la migración hacia las grandes áreas urbanas hasta mediados de la década del ‘70. Desde entonces el estancamiento en el crecimiento del empleo y la caída en los niveles de ingreso de la población contribuyen a reorientar la migración rural hacia las áreas urbanas del interior. (Benencia, 1997)

Entre 1970/80 mientras a nivel nacional se registran saldos migratorios limítrofes positivos, en la provincia de Jujuy decayó la presencia de población de este origen. Este descenso fue muy marcado en el Departamento San Pedro y Ledesma. Paralelamente se produjo un aumento moderado pero sostenido en los departamentos El Carmen y Dr. Manuel Belgrano, coincidente con la expansión tabacalera y la importante migración de otras regiones de la Provincia

Entre 1980 y1991 aumentó la presencia de bolivianos en Jujuy, en el Gran Buenos Aires y en otras ciudades importantes de Argentina. A nivel nacional el redireccionamiento de la migración boliviana se vincula al dinamismo de los cinturones hortícolas de Buenos Aires, Mar del Plata y Gran Mendoza con grandes posibilidades ocupacionales, y a la inserción laboral en la construcción, venta ambulante, fabricación de ladrillos, servicio doméstico, cuyo crecimiento sigue siendo sensible a la oferta de mano de obra abundante y barata en algunas localidades económicamente más dinámicas que las del NOA. Dentro del NOA las capitales provinciales continuan recibiendo migrantes que se insertan fundamentalmente en construcción y servicio doméstico.

Pese a la reducción de la presencia limítrofe en términos relativos, Jujuy en 1991 era el segundo destino migratorio de personas nacidas en Bolivia, ya que concentraba un 20,4% de poblaciòn de este origen, mientras que en el Area Metropolitana residía un 38,8 % (INDEC, 1997). Ese año fueron censados en la provincia 30.130 personas nacidas en país limítrofe, 97,6 % de las cuales nacieron en Bolivia. La población limítrofe residente en Jujuy en 1991 representaba un 3,7 % de la censada en todo el país.

En el Aglomerado San Salvador de Jujuy- Palpalá la proporción de varones nacidos en país limítrofe descendió desde Octubre de 1995, cuando alcanza un máximo próximo al 5%, hasta octubre de 1998, y desde esta fecha muestra indicios de recuperación. En el mismo período la participación femenina mostró menos variaciones, manteniéndose en un porcentaje próximo al 5 %, y registrando tres descensos en Octubre de 1995, mayo de 1997 y mayo de 1999.  En líneas generales se observa que estas tendencias se relacionan con cambios en el nivel de empleo de cada sexo y de varones y mujeres con primara incompleta.

La presencia de varones limítrofes en el aglomerado tendió a descender, con independencia de las recuperaciones coyunturales del nivel de empleo en octubre de todos los años. Paralelamente el desempleo de los varones experimenta un fuerte aumentos en mayo de 1997, alcanzando un 16.1%l, que se modificó poco hasta octubre de  1999, con un pico del 17, 9% en mayo de 1998.

Mientras el nivel de desempleo femenino general mostró oscilaciones pronunciadas a lo largo del quinquenio, la presencia de mujeres limítrofes experimentó descensos muy leves en la onda siguiente a aquella que registró aumentos notorios del nivel de desocupación.

II- El contexto de análisis

En 1991 los departamentos Dr. Manuel Belgrano y Palpalá registraban 184.920 y   43.521  habitantes respectivamente, El Carmen  62.291 habitantes, San Pedro 66.130 y Ledesma 68.869.

En el Dto. Dr. M Belgrano se ubica la capital provincial que concentra la mayor parte de las actividades terciarias de la provincia. En 1991 tres cuartas partes de la población ocupada se insertaba en este sector.

La información de la E.P.H. señala  que en 1991 las tasas de actividad, de empleo y desocupación globales del aglomerado San Salvador de Jujuy- Palpalá eran menores a las del NOA y resto del país. Entre 1990 y 1992 se observa una disminución constante de las tasas de actividad y ocupación de los hombres adultos, acompañada por el incremento en el nivel de actividad y ocupación de mujeres adultas y adultos mayores. El nivel de desempleo en el aglomerado era muy bajo[3]. Aunque los mayores niveles de desocupación se registraron entre los jóvenes, los hombres adultos mostraban niveles crecientes de desempleo.  (Marcoleri de Olguin, et. al 1994)

El Dto. Palpalá  concentra la actividad siderúrgica provincial, que entre 1983 y 1992 experimentó una fuerte reducción en la demanda de mano de obra asociada al proceso privatizador.[4] La crisis de la siderurgia en Jujuy fue acompañada por la reducción de actividades forestales y de servicios que de ella dependían. (Marcoleri de Olguín, et al., 1994).

Desde la década del sesenta se produjeron cambios en los requerimientos de mano de obra en el sector rural que afectaron a las oportunidades laborales de mano de obra migrante, asociados a la mecanización de la cosecha de la caña y a la incorporación de tecnología y a las modificaciones en las relaciones de producción en el cultivo del tabaco. Se observan en el mapa los cultivos principales que en ellos se dearrollaban a mediados de los noventa (SPR, 1997)


 

Fuente: Subsecretaría de Programación Regional - SPR- (1997) Informe económico de Jujuy. Secretaría de Obras y Servicios públicos. Ministerio de Economía Obras y Servicios públicos

En Ledesma se cultiva caña de azucar, mandarina, naranja, pomelo, poroto, limón y algodón. La producción del ingenio Ledesma está diversificada, ya que además de azúcar produce esencias y jugos cítricos, frutas frescas, alcohol y papel del bagazo de la caña.

La producción citrícola del departamento presenta pocos productores independientes y grandes productores, que en general están más integrados que los pequeños y tienen una producción más diversificada con legumbres y caña (SPR, 1997)

Más de la mitad del valor agregado industrial de la provincia se genera en el Departamento Ledesma, que con el Carmen, Dr. Manuel Belgrano, San Pedro y Palpalá reúnen casi la totalidad del valor agregado industrial de la provincia (SPR, 1997)

En el ingenio Ledesma, hacia fines de los '60 fueron mecanizadas las tareas que requerían mano de obra durante la mayor parte del año y en la década del 70 se introdujo la cosecha mecánica, que provocó el descenso de la demanda de mano de obra estacional. (Karasik, 1985, Sassone, 1988). 

En San Pedro se cultiva caña de azúcar y desde comienzos de los noventa poroto y algodón. El área cañera sampedreña se caracteriza por la coexistencia de los dos ingenios de propiedad privada de gran extensión, con un grupo cada vez menor de cañeros independientes. En los ingenios sampedreños, la introducción de tecnología y la mecanización de las cosechas fue más reciente. En el período 1960/91 es destacable el proceso de concentración de la estructura productiva a favor de los dos grandes ingenios con una disminución de la participación de los cañeros independientes. Este proceso se acentuó a partir de la desregulación de la actividad en 1991. (Golovanevsky et. al , 1996)

En 1989 se cultivaba en El Carmen, el 80,4 % del total provincial del tabaco Virginia, principal variedad comercializada en Jujuy (Borro, 1993). A mediados de los ´90 también se cultiva poroto, algodón y pomelo.  (SPR, 1997)

A nivel provincial el tabaco es el cultivo industrial que sigue en importancia a la caña, pero es el primero en cuanto a generación de empleo.  Este cultivo es uno de los que presentan mayor requerimiento de mano de obra por hectárea, pese a los cambios tecnológicos introducidos.

Entre comienzos de los ´70 y fines de los ´80 el escenario tabacalero experimentó importantes modificaciones. Pese a la modernización, algunas etapas de la producción, como la cosecha y el transplante, continuaba siendo mano de obra intensivas y el aumento estacional en el requerimiento de trabajadores era satisfecho por asalariados residentes en el área, entre los cuales muy pocos eran extranjeros limítrofes. (Borro, 1993)


Cuadro Nº 2:  Población extranjera limítrofe (absolutos y porcentajes) y variación porcentual de la población extranjera limítrofe en jurisdicciones seleccionadas de la Provincia de Jujuy 1869 -1991

Jurisdicciones
Seleccionadas

Población extranjera limítrofe

Tasa de crecimiento intercensal medio anual

 

1869

1895

1914

1947

1960

1970

1980

1991

1869/ 1895

1895/ 1914

1914/
19 47

1947/
1960

1960/
1970

1970/
1980

1980/
1991

Dr. Manuel Belgrano y Palpalá *

853

28.73

906

23.97

2357

18.52

5158

18.99

9356

22.83

10254

27.10

9473

33.49

11780

39.04

2.3

51.6

24.0

45.8

9.2

-7.8

20.9

El Carmen

309

10.41

405

10.72

1020

8.01

1968

7.25

3917

9.56

5460

14.43

5267

18.62

6683

22.15

10.5

49.8

20.1

53.1

33.8

-3.6

22.8

Ledesma   

594

20.01

1097

29.03

3055

24.00

6136

22.59

14223

34.71

11531

30.47

6095

21.55

4903

16.25

23.9

55.4

21.4

65.3

-20.8

-61.4

-20.4

San Pedro

102

3.44

542

14.34

6110

48.0

4346

16.00

7566

16.24

6144

13.61

3849

13.61

3440

11.40

66.4

136.0

-10.3

42.6

-20.6

-45.4

-10.6

Resto

1111

37.42

829

21.94

186

1.46

9549

35.16

5916

14.44

4450

11.76

3599

12.72

3367

11.16

-11.2

-75.6

126.8

-35.4

-28.1

-20.9

-6.3

Provincia

2962

100.00

3779

100.00

12728

100.00

27311

100.00

40978

100.00

36500

100.00

28283

100.00

30173

100.00

9.4

66.0

23.4

31.0

-11.5

-25.0

6.1

Fuente: Censos Nacionales de Población

*En 1991 el Departamento Capital fue dividido en los departamentos Dr. Manuel Belgrano y Palpalá


III- Características demográficas de los extranjeros limítrofes

La estructura de la población limítrofe

De las variables demográficas, fecundidad, mortalidad y migración, la tercera es la más sensible a los cambios en el contexto socioeconómico, capaces de provocar oscilaciones en el volumen y rasgos de los flujos migratorios en períodos relativamente cortos, que se reflejan en la estructura de sexos y edades de la población migrante captada a través de los censos.

Las características de la estructura por edad y sexo de los nacidos en país se configuran por la acción de los fenómenos demográficos que operan a lo largo del tiempo y corresponden a cohortes migratorias  que ingresaron en diferentes períodos.

En general cuando se trata de población migrante recientemente llegada se espera una gran concentración de personas en las edades adultas jóvenes, por ser éstas las de mayor movilidad y más alto nivel de inserción en la actividad económica, y un número muy bajo de personas de  65 años y más. También se espera encontrar un reducido volumen de menores de 15 años, aunque esto depende de la prevalencia en el área estudiada de migración familiar o de personas solas. (INDEC, 1996)

El envejecimiento de la población, medido por el aumento de la participación de la población de 65 y más años, es producto fundamentalmente del descenso de la fecundidad o envejecimiento por la base y, en segundo término de la prolongación de la vida o envejecimiento por la cúspide.  En el caso de la población migrante también obedece a la ausencia de renovación por la incorporación de nuevos contingentes de población.

Uno de los indicios más claros del descenso de la inmigración limítrofe a la provincia de Jujuy es el envejecimiento de la población de este origen. Los sobrevivientes de las cohortes que llegaron antes de 1991, se desplazan en la estructura de edades y abandonan el grupo de 15 a 64 años, aunque éste continuó siendo mayoritario.

Cuadro Nº 3: 

Jujuy. Estructura de la Población limítrofe según grupos funcionales de edad

Grupos de Edad

1947

1960

1970

1980

1991

0-14

10.1

15.1

6.6

5.2

5.1

15-24

20.8

24.6

15.3

8.6

8.7

25-34

24.0

23.5

21.8

17.6

13.2

35-44

21.4

16.6

21.4

23.3

17.9

45-54

12.8

11.2

15.2

20.4

20.9

55-64

7.2

5.8

11.1

14.0

17.9

65 y   más

3.7

3.2

8.6

11.0

16.3

Total

100.0

100.0

100.0

100.0

100.0

Fuente: Censos Nacionales de Población y vivienda

Si se compara la estructura de los habitantes de toda la provincia según lugar de nacimiento se observa que todos los grupos evidencian el proceso de envejecimiento y que este proceso es particularmente acentuado entre los extranjeros no limítrofes. Es probable que en el caso de los nativos este proceso se vincule al envejecimiento por la base y la cúspide, mientras que en el caso de los migrantes, se deba específicamente a la falta de renovación de las cohortes por la entrada de nuevos migrantes y, en segundo lugar, a los factores antes mencionados.

Pese al predominio de personas en edades activas la población limítrofe censada en Jujuy presenta indicadores más notorios de envejecimiento que la residente en el Gran Buenos Aires y en todo el país.  Aunque es importante destacar que en la población limítrofe del Gran Buenos Aires y el país comprende cinco grupos poblacionales con diferentes signos de envejecimiento. Esto  relativiza las comparaciones con la población limítrofe de Jujuy, compuesta casi exclusivamente por bolivianos. [5] 

Mientras a nivel nacional la participación del grupo de 65 años y más en el total de los nacidos en Bolivia alcanza el 7,9 %, entre los limítrofes  censados en la provincia de Jujuy llega al 16, 5 % y en algunos departamentos supera el 20 %.

En todos los departamentos entre los nacidos en país limítrofe se observa un notorio predominio de las edades activas, sin embargo, se detectan diferencias en lo que respecta a la composición por edad entre los distintos departamentos. En El Carmen, Ledesma y Dr. Manuel Belgrano ambos sexos presentan una estructura de edad más joven por la entrada de nuevos migrantes con hijos nacidos en país limítrofe antes de llegar a la Argentina.

Cuadro Nº 4 :

Indicadores de la estructura de edades de los migrantes limítrofes censados en 1991 en jurisdicciones seleccionadas

Jurisdicción                                            Porcentaje en grupos de edad                     

                                                                 15-64 años       65 años y más

País                                                          83.5                   10.2

19 partidos del G.B.A                               86.0                   7.3

Jujuy                                                         78.9                   16.3

Dr. Manuel Belgrano                                77.7                   16.5

El Carmen                                                81.7                   13.4

Ledesma                                                  80.8                   15.3

Palpalá                                                     75.7                   21.4

San Pedro                                                75.9                   20.5

Fuente: INDEC (1993) y (1997)

Cuadro Nº 5: Estructura por sexo y edad de la población nacida en País limítrofe según lugar de residencia habitual en 1991

Grupos de edad

Dr. Manuel Belgrano

El Carmen

Ledesma

Palpalá

San Pedro

Varones

         

0-14

6.5

4.6

3.8

3.4

3.3

15-24

7.9

7.8

8.1

5.3

3.8

25-44

33.2

29.6

27.9

25.6

21.2

45-64

35.3

44.6

43.7

43.2

48.0

65 y más

17.1

13.3

16.5

22.5

23.7

Total

100.0

100.0

100.0

100.0

100.0

Total

4286

3454

2664

1101

1874

Mujeres

         

0-14

5.3

5.3

4.0

2.4

4.0

15-24

11.6

8.7

9.1

4.9

6.2

25-44

35.0

33.8

32.3

30.7

28.9

45-64

32.2

38.8

40.7

41.6

44.2

65 y más

16.0

13.4

13.9

20.4

16.7

Total

100.0

100.0

100.0

100.0

100.0

Total

5177

3229

2239

1216

1566

Fuente: INDEC (1993)

Todos los departamentos presentan porcentajes de nacidos en país limítrofe superiores al 10%. En algunos, como Palpalá se detecta la menor proporción de población limítrofe en edades activas y la mayor proporción de población de 65 y más años, especialmente entre las mujeres. El Departamento San Pedro presenta indicadores nítidos del envejecimiento de la población de varones limítrofes observables en los porcentajes más bajos de población de 0-14, 15-24 y 25-64 y el más alto de personas de 65 y más. En Dr. Manuel Belgrano también es importante el porcentaje de mujeres y varones de 65 y más.

Ledesma y El Carmen, jurisdicciones en las que los extranjeros limítrofes se insertaron  tradicionalmente en actividades agrícolas, mostraban la mayor proporción de población de varones en edades activas y la más baja de mayores de 65 años.

A la pérdida de la autovalencia asociada a la vejez, se añaden otros factores específicos que tornban a los adultos mayores nacidos en paìs limìtrofe altamente vulnerables. Por su historia laboral es probable que la mayorìa de estas personas carecieran de cobertura previsional y obra social. También es posible que tuvieran mayor exposición que otros grupos a la enfermedad e invalidez debido al intenso uso del cuerpo de muchas actividades desarrolladas en el pasado.


Estimación de saldos migratorios limítrofes entre 1970/80 y 1980/1990

Los saldos migratorios limítrofes de las décadas 1970-80 y 1980-1990 dan cuenta de los movimientos de ingreso y egreso más recientes que modificaron la estructura de población captada en el Censo de 1991. En el país la población limítrofe registró saldos positivos en ambas décadas y en  Jujuy estos fueron positivos sólo 1980-1991.

En Jujuy, en 1970 - 80 los varones de prácticamente todos los grupos de edades registran saldos negativos, explicables por el drenaje derivado de la mecanización en la actividad cañera. Entre las mujeres limítrofes sólo el grupo de las de 15-24 años presentó saldos positivos y que indicarían el inicio de la tendencia a la feminización que se observaría en la década siguiente.

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Entre 1980 y 1990 en Jujuy, como en el total del país, se registran saldos positivos que dan cuenta de ingresos. En ambas jurisdicciones son las mujeres limítrofes quienes realizan el mayor aporte, fundamentalmente las de 15 a 34 años. En el período 1980-1990 los saldos de los varones limítrofes son positivos en casi todos las edades a excepción del grupo 45-54, que es el tramo más afectado por la desocupación en 1991. Los valores máximos se observan entre los 25 y 34 años. El menor nivel de los saldos del grupo 15-24 podría explicarse por la mayores posibilidades de incorporación de varones jóvenes en mercados de trabajo de otras regiones del país.

En Jujuy, en relación a los varones se observa que la migración femenina se produce a edades más tempranas. Es posible que la migración de mujeres jóvenes estuviera motivada por la existencia de posibilidades ocupacionales en los mercados de trabajo urbanos de Jujuy que se encuentra más próximos a los lugares de emisión. Un segundo factor explicativo, pero quizás menos relevante, es la entrada temprana al matrimonio con hombres inmigrantes.

Cambios en la composición por sexo

Los cambios en la composición por sexo pueden analizarse a partir de la evolución de los saldos migratorios y del índice de masculinidad. El índice de masculinidad en poblaciones cerradas, con niveles moderados de mortalidad muestra una tendencia regular descendente con la edad por la sobremortalidad masculina. Las alteraciones de esta tendencia indican la selectividad por sexo de los procesos migratorios. Al estar afectado por la mortalidad diferencial por sexos, es un indicador aproximado de la feminización de las migraciones.

A la hora de estimar cambios en la composición por sexo de la población migrante, la estimación de saldos migratorios a través de métodos indirectos tiene la ventaja de lograr un mayor control del efecto de la mortalidad y de permitir la determinación temporal de las modificaciones operadas en los movimientos migratorios. Como contrapartida, a diferencia del índice de masculinidad, no pueden ser calculados a nivel departamental.

Como ya fuera señalado, a nivel provincial el análisis de los saldos migratorios limítrofes señala que en la década del 70 hubo emigración fundamentalmente masculina y que, la década precedente al censo de 1991 se caracteriza por la presencia de saldos positivos con ingresos principalmente femeninos.

Cuadro Nº 6: Indice de masculinidad de los migrantes limítrofes. Jurisdicciones seleccionadas en 1991

Jurisdicción               I.M.                                               

País                              92.0                                               

19 partidos del G.B.A   86.3                     

Jujuy                             99.5                     

Dr. Manuel Belgrano    82.8                                               

El Carmen                   107.0                                             

Ledesma                      119.0                                             

Palpalá                         90.5                                               

San Pedro                    119.7                   

Fuente: INDEC (1993) y (1997)

Existen algunas restricciones al comparar la composición por sexo de los nacidos en país limítrofe a nivel nacional y provincial, ya que en Jujuy éstos son casi exclusivamente bolivianos, mientras que en el Gran Buenos Aires y el país entre las cinco corrientes limítrofes tienen mayor presencia paraguayos y chilenos [6]. En la corriente boliviana a nivel nacional predominan los varones, mientras que en la población limítrofe censada en Jujuy prevalecen levemente las mujeres.

El índice de masculinidad muestra que los departamentos en los que los migrantes tradicionalmente se insertaron en actividades agrícolas - El Carmen, Ledesma y San Pedro- predominan los varones y en Dr. Manuel Belgrano y Palpalá predominan las mujeres. Los dos últimos departamentos incluyen las ciudades San Salvador de Jujuy y Palpalá, que forman el aglomerado urbano donde se implementa la E.P.H.

La información de E.P.H. indica que la tendencia a la feminización de la presencia limítrofe en el aglomerado San Salvador de Jujuy-Palpalá es de antigua data  y se acentuó durante los ´80,  ya que desde mediados de la década del ´40 hasta 1990 la proporción de mujeres superó a la de varones en estos ingresos, llegando a duplicarla en la década precedente al censo del ´91.

Es posible que estas mujeres se localizaran preferentemente en San Salvador de Jujuy, ya que la estructura de población es más joven y el mercado de trabajo más dinámico. En Palpalá, que presenta la estructura limítrofe más envejecida, la mayor presencia femenina puede explicarse más que por el ingreso de mujeres, por la emigración de hombres y el envejecimiento de la población, con la consecuente sobremortalidad masculina.

En lo que respecta a la composición por sexo según edad se observa el predominio femenino en el Dto. Dr. Manuel Belgrano en todas las edades a partir de los 15 años, en el Carmen y San Pedro hasta los 44 años y en Palpalá entre los 15 y 64 años. En Ledesma predominan los varones en todas las edades.

Entre la población limítrofe residente en Jujuy, en algunas jurisdicciones, la razón de masculinidad aumenta con la edad o fluctúa. Este comportamiento señala el peso diferencial de cada sexo en cada cohorte migratoria, pautado a su vez por diferencias en los volúmenes de migrantes que ingresaron y optaron por seguir residiendo en la provincia.

Cuadro Nº 7 Indice de masculinidad por edad de la población nacida en País limítrofe según lugar de residencia habitual en 1991                                                                                            

                                                                                                     

Grupos de edad y año

Dr. Manuel Belgrano

El Carmen

Ledesma

Palpalá

San Pedro

0-14

102

94

112

128

97

15-24

56

96

106

97

73

25-44

79

94

103

76

88

45-64

91

123

128

94

130

65 y más

89

106

141

100

169

Total

83

107

119

91

120

Fuente: INDEC (1993) Censo nacional de población y vivienda 1991. Serie B Nº 10

El índice de masculinidad superior a 100 de los nacidos en país limítrofe de Dr. Manuel Belgrano, Palpalá y Ledesma indica la renovación de la población limítrofe por el ingreso de migrantes jóvenes con hijos de estas edades.

El predominio femenino registrado en la mayoría de las edades en el  Departamento Manuel Belgrano y entre los 15 y 44 años en El Carmen, San Pedro y Palpalá debe ser analizado a la luz del nivel de participación económica y la historia migratoria de las mujeres migrantes.

El bajo nivel de participación en el mercado de trabajo en las tres últimas jurisdicciones lleva a pensar que, pese a la mayor presencia, no se ha alterado el papel tradicional de migrantes secundarias que acompañan a un varón del grupo familiar. También es posible que en el 91, pese a las reformas introducidas en la cédula censal, estuviera subestimada la captación de la condición de actividad y la ocupación de las mujeres migrantes. Quizás sólo en el caso del Dto. Dr. Manuel Belgrano, donde se registran las mayores tasas de participación económica y donde, por otra parte la feminización de la corriente es de larga data, pueda asociarse el proceso de feminización a la presencia de mujeres limítrofes pioneras y ejes de procesos migratorios laborales semejantes a los descriptos a nivel mundial. En Palpalá y San Pedro es probable que el predominio femenino pueda explicarse más por la emigración y muerte de varones y la conformación de uniones de mujeres bolivianas con hombres nativos que no emigraron del departamento.

La tendencia a la feminización de la migración limítrofe en la provincia de Jujuy se vincula al crecimiento de mercados de trabajos, en los que la demanda de mano de obra es muchas veces generada por la presencia de migrantes en actividades como el servicio doméstico y comercio, entre las mujeres y la construcción entre los varones. En estas actividades las fluctuaciones estacionales de la demanda de mano de obra no son tan marcadas como en la agricultura y  por ello promueven formas de migración familiar.

Entre los factores culturales que contribuyeron a incrementar la oferta de mano de obra femenina a nivel internacional, es posible mencionar, la institucionalización de las familias con dos ingresos, el deterioro del salario masculino y los cambios en las pautas matrimoniales y reproductivas, evidentes en un retardo en la edad al matrimonio y el descenso de la fecundidad.

Antigüedad de la migración limítrofe

Las características demográficas y ocupacionales de la población limítrofe varían en función de la antigüedad de la migración. Las posibilidades de inserción en la sociedad receptora e integración laboral mejoran con el tiempo de residencia. Los migrantes más recientes suelen tener una estructura por edad más joven,  niveles de educación más altos y mayor presencia femenina. (INDEC, 1997).

A partir de datos censales no es posible contar con una aproximación a la antigüedad de la migración al país puesto que se ignora el año de llegada del 18 % de los migrantes limítrofes. (INDEC, 1997). Entre los censados en la provincia de Jujuy este porcentaje es superior al 25 % en los distintos departamentos.

A partir de los signos de envejecimiento de la estructura por edades de los limítrofes censada en Jujuy se supuso que se trata de corrientes de antigua data, escasamente renovadas por la llegada de nuevos migrantes, que se localizan preferentemente en los departamentos Dr. Manuel Belgrano y El Carmen, y en menor medida en Palpalá y Ledesma. Aunque este razonamiento no deja de ser tautológico.

La migración de período de personas nacidas en país limítrofe.

La información sobre el lugar de residencia en 1986 permite clasificar como migrantes a quienes 5 años antes residían en un lugar diferente al que fueron censados. En este caso la referencia temporal es idéntica para todas las personas, a diferencia del año de ingreso al país.  Si se combina esta pregunta con la que indaga el lugar de nacimiento es posible distinguir a los inmigrantes anteriores al quinquenio precedente al censo de los inmigrantes del quinquenio o inmigrantes de período porque llegaron al lugar de residencia habitual en el que fueron censados en 1991 en el lapso comprendido entre 1986 y 1991.

La  inmigración a la provincia de Jujuy durante el periodo 1986-91 fue muy baja, especialmente la inmigración de limítrofes, que involucró mayoritariamente a mujeres. (Cuadro 8). La mala calidad de la información impide establecer a nivel departamental el volumen de la inmigración ocurrida durante el período 1986-1991, ya que más se detectan casi un 25 % de respuestas ignoradas en los departamentos seleccionados [7]

Cuadro Nº 8:

Distribución porcentual de la Población de 5 y más años según lugar de residencia habitual en 1986. Jujuy 1991                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                

 

Total

Varones

Mujeres

Residentes en 1991

En la provincia de Jujuy

449711

100

216232

100

233479

100

Lugar de residencia Habitual en 1986

 

En el país a excepción Jujuy

3.75

4.00

3.51

Jujuy

94.95

94.73

95.16

Salta

0.96

0.99

0.92

En el extranjero

1.35

0.40

1.25

País limítrofe

0.42

0.35

0.43

Otro país

0.36

0.04

0.36

Sin especificación

0.05

0.01

0.06

Ignorado

0.01

0.87

0.01

Fuente: Censo Nacional de Población y vivienda 1991. Serie C parte 2. Cuadro 1.4

La participación de la mano de obra limítrofe en el mercado de trabajo

La intensidad de la participación en el mercado de trabajo, evaluada a través de las tasas de actividad, está condicionada por la estructura económica, la edad, sexo, el nivel de educación, el grado de urbanización, el desarrollo del sistema educativo y su capacidad de retención de la población en edad de trabajar y diversos factores culturales. En la participación femenina en el mercado de trabajo inciden además de estos factores otros, como el estado conyugal, el número y edad de los hijos y la participación laboral del cónyuge u otros miembros del hogar, cuyos ingresos deben ser complementados o sustituídos.  En este documento se analizará los cambios en la participación laboral de la población a partir de las variables sexo, lugar de nacimiento y edad.

Una de las complejidades que presenta la delimitación y caracterización de los mercados de trabajo en los que se inserta mano de obra migrante es la falta de coincidencia estricta entre el  área de residencia y el  ámbito mucho más amplio de desempeño laboral que incluye otras regiones de Argentina y Bolivia.

La información censal sólo da cuenta de la condición de actividad y características ocupacionales de los individuos en relación al lugar de residencia habitual en el momento del relevamiento. Además sólo indaga el desarrollo de una única actividad. En consecuencia, a partir de esta fuente no es posible conocer la totalidad de ocupaciones desarrolladas por el migrante en el mismo momento del censo, ni tampoco las desarrolladas en diferentes lugares de residencia durante otros períodos.

Desde la perspectiva sincrónica de los censos de población, cada mercado de trabajo tiene la apariencia de un sistema cerrado, cuando en realidad todo mercado de trabajo y especialmente aquellos en los que es relevante la participación de migrantes, están fuertemente integrados y expuestos a intercambios de mano de obra con otros.

Si bien en esta documento se optó por acotar el análisis al mercado de trabajo de los cinco departamentos mencionados y suponer que los residentes en ellos se insertan exclusivamente en el mercado de trabajo departamental, se reconoce la importancia de tener referencias de la dinámica de los mercados de trabajo de otras localidades del país y de Bolivia y completar con información de otras fuentes el análisis de los desplazamientos laborales anuales de los migrantes limítrofes.

Cuando se trata de extranjeros que migran por motivos laborales, localizados en áreas de gran dinamismo económico, se espera encontrar tasas de actividad y de empleo más altas que las de la población nativa. Sin embargo, se observa qué esto ocurría sólo en dos de las cinco jurisdicciones analizadas, ya que en 1991 el nivel de actividad de la población limítrofe superaba al de los nativos y al promedio en El Carmen y Dr. Manuel Belgrano. En Ledesma, Palpalá y San Pedro era menores a las de los migrantes internos, pero mayores a las de la población nativa. La brecha entre nativos provinciales y limítrofes era mayor en el Dto Dr. Manuel Belgrano. El nivel de actividad y ocupación de los varones nacidos en país limítrofe censados en el Dto. El Carmen superaba al de sus pares de los restantes departamentos.

Los varones nacidos en país limítrofe participaban en el mercado de trabajo como población ocupada en mayor medida que los nativos y que el promedio en los Dtos. El Carmen y Dr. Manuel Belgrano.  En Ledesma, Palpalá y San Pedro esta participación era menor a la de los migrantes internos pero mayor a la de la población nativa. Estos mercados de trabajo experimentaron una fuerte reducción de la demanda de mano de obra, que afectó en mayor medida a los nativos provinciales, en segundo término a los migrantes limítrofes y tuvo menos impacto entre los migrantes internos.

Cuadro Nº 9:  Tasas de actividad, ocupación, desocupación e inactividad de los varones nacidos en país limítrofe

Departamento

Tasas de Actividad

Tasas de Ocupación

Tasas de desocupación

Tasas de inactividad

M. Belgrano

78.3

76.1

2.3

21.7

El Carmen

82.4

79.6

2.8

17.6

Ledesma

74.9

72.1

2.9

25.1

Palpala

67.5

63.4

4.0

32.5

San Pedro

70.3

64.8

5.5

29.6

Fuente: Censo Nacional de población y vivienda. Tabulados especiales

Al controlar la influencia de la edad entre ocupados y desocupados de diferente origen migratorio se observan tres trayectorias claramente diferenciadas. Los extranjeros limítrofes encontraban un empleo a edades más tempranas que la población nativa en todos los departamentos, mientras que los nacidos en Jujuy lo buscaban sin encontrarlo. La participación de los extranjeros limítrofes entre los ocupados tendía a incrementarse con la edad, mientras que la de los nacidos en Jujuy disminuía en relación inversa. La trayectoria de los migrantes internos era semejante a la de los extranjeros limítrofes pero presentaba menores variaciones en los distintos tramos de edades.

En el Area Metropolitana de Buenos Aires Maguid (1997) detecta un patrón de inserción laboral semejante, a partir de tasas de participación por edad que indican que los migrantes, independientemente del sexo, se incorporan al mercado laboral en edades más tempranas y permanecen trabajando hasta edades más avanzadas que los argentinos.

La inserción temprana y permanencia en edades avanzadas de los extranjeros limítrofes en el mercado de trabajo puede ser explicada por: la carencia de cobertura previsional, asociada a la inserción precaria en el mercado de trabajo a lo largo de su historia laboral; ingresos reducidos del grupo familiar y responsabilidades de crianza y educación de nietos derivadas de la migración de las generaciones intermedias que obligan a las personas mayores a seguir trabajando.

Otra explicación posible del incremento de la participación de la población limítrofe y de los migrantes internos entre los ocupados en relación directa con la edad se asocia al impacto selectivo de la reducción de la demanda de mano de obra en los distintos mercados departamentales conforme a características específicas de cada grupo migratorio, por lo que es posible que sólo aquellos migrantes internos y limítrofes que lograron conservar un empleo obtenido décadas atrás se quedaran en la provincia. 

Si bien la proporción entre los desocupados de distintas edades de los individuos clasificados según condición migratoria presentaba mas fluctuaciones en los distintos departamentos,  también es posible describir tres trayectorias. La desocupación entre los nacidos en Jujuy descendía con la edad y la los de migrantes limítrofes e internos aumentaba, aunque entre los últimos el nivel siempre era menor y en algunos tramos de edades, en algunos departamentos tendía a estabilizarse y a descender.

Mujeres

Entre las mujeres limítrofes el nivel de actividad y ocupación era inferior al de las nativas en todos los departamentos analizados. Las mujeres limítrofes participaban como trabajadoras y demandantes de empleo en menor proporción que los varones del mismo origen y que las nativas en todos los departamentos. La diferencia en las tasas de actividad y ocupación femeninas según se trate de nativas y extranjeras limítrofes es levemente mayor en San Pedro y menor en el Dto. Dr. Manuel Belgrano.  El mayor nivel de actividad y ocupación de las mujeres limítrofes residentes en el Dto. Dr. Manuel Belgrano se vinculaba a la importante participación femenina como empleadas domesticas en un mercado en el que predominan las actividades terciarias.

Cuadro Nº 10:  Tasas de Actividad, ocupación, desocupación e inactividad de las mujeres nacidas en país limítrofe según departamento

Departamento

Tasas de Actividad

Tasas de Ocupación

Tasas de desocupación

Tasas de
Inactividad

M. Belgrano

42.6

40.8

1.8

57.4

El Carmen

28.5

26.7

1.8

71.5

Ledesma

29.1

27.5

1.6

70.9

Palpala

28.9

26.8

2.2

71.1

San Pedro

28.5

27.1

1.4

71.3

Fuente. Censo nacional de población y vivienda 1991. Tabulados especiales

El nivel de desocupación femenino era muy bajo en 1991 y alcanzaba el 3% en El Carmen, Ledesma y San Pedro y 4 % en los Dtos Manuel Belgrano y Palpalá.

Las tasas de desocupación de las mujeres nacidas en país limítrofes más elevadas se registran en Ledesma y Palpalá y la más bajas en el San Pedro. Esta última jurisdicción paralelamente presentaba el mayor nivel de desocupación masculina, por lo que se deduce que las mujeres limítrofes se insertaron en el mercado de trabajo para sustituir el ingreso de sus cónyuges desocupados.

En general la desocupación de las mujeres limítrofes era inferior a la de las mujeres argentinas en todos los departamentos, aunque esta tendencia se invertía en algunos tramos de edades, especialmente entre los 45 y 54 años.

Si bien el nivel de actividad y ocupación de las población femenina en los diferentes departamentos era notablemente inferior al de los varones de idéntico origen migratorio, al controlar por edad la relación entre lugar de nacimiento y ocupación se detectaron tres trayectorias en el mercado laboral semejantes a las descriptas entre los varones. En todos los departamentos entre las mujeres ocupadas la proporción de extranjeras limítrofes y de migrantes internas crecía con la edad y la de nacidas en Jujuy tendía a decrecer.

Como en el caso de los varones, la variación en la proporción de cada grupo migratorio entre los desocupados presentaba un perfil diferenciado en los distintos departamentos. También en este caso es posible señalar tres tendencias caracterizadas por el aumento de la proporción de migrantes internas y limítrofes y el descenso de la proporción de nativas entre las desocupadas al incrementarse la edad. Estas tendencias posiblemente se expliquen por un conjunto de factores.

Es posible que el menor nivel de instrucción de las generaciones mayores restara posibilidades a las mujeres migrantes para encontrar un empleo y que la desocupación estuviera vinculada a la inserción previa en actividades que suponían un uso intensivo del cuerpo que no podía ser satisfecho a medida que aumentaba la edad. También es posible que muchas de estas mujeres buscaran un empleo a fin de sustituir el ingreso por desocupación, migración o muerte del cónyuge. Esta hipótesis es pertinente especialmente entre las migrantes limítrofes censadas en San Pedro y Palpalá que presentan las tasas de desocupación masculina más elevadas e indicadores más notables de envejecimiento.

La inactividad de las mujeres limítrofes era mayor a la de las nativas especialmente en San Pedro. El nivel más bajo se registra en el Dto. Dr. Manuel Belgrano. Dado que entre ellas en de todos los departamentos predominan las de edades activas. La baja intensidad de la participación en el mercado de trabajo conduce a pensar en el carácter secundario de su migración a la Argentina y la subordinación de este desplazamiento al de algún varón del grupo familiar. 

Teoría de la segmentación de los mercados de trabajo

Estudios migratorios que analizan el papel de las migraciones provenientes de países limítrofes en el mercado de trabajo argentino han adherido al paradigma de la Segmentación del mercado de trabajo para explicar la modalidad de inserción de la mano migrante. [8] (Marshall, 1983, Marshall y Orlansky, 1983, Maguid, 1996, 1997)

Marshall (1983) analiza las características que asume la inserción de trabajadores migrantes de baja calificación en contextos en los que existe excedente de mano de obra nativa. En ellos la mano de obra migrante aparece selectivamente concentrada en actividades cuyo crecimiento es sensible a la disponibilidad de mano de obra abundante a un costo relativamente más bajo. Los trabajadores migrantes tienden a generar sus posibilidades de empleo, puesto que su presencia se traduce en un aumento de la disponibilidad de fuerza de trabajo a un costo comparativamente menor que la nativa y constituye un estímulo al aumento de la demanda de trabajadores extranjeros en estos sectores. Cuando las posibilidades laborales se restringen en esos sectores son los primeros en ser sustituídos. Paralelamente el efecto de la concentración selectiva de migrantes, tiene como efecto un retardo en la introducción de tecnología ahorradora de mano de obra en el sector. 

Es importante destacar que la mayoría de los mercados de trabajo analizados, tal vez no presentaban en 1991 una proporción importante de mano de obra excedente, dado el bajo nivel de desocupación registrado. Sin embargo, la mano de obra limítrofe, como se verá más adelante muestra un patrón de inserción laboral selectiva.

Marshall y Orlansky  (1983) analizan  la inserción sectorial de la fuerza de trabajo limítrofe y su variación entre los años 60 y 70 en varias jurisdicciones entre las que se encuentra la provincia de Jujuy. En esta provincia en 1960 y 1970 los varones limítrofes aparecen concentrados en agricultura, minería, manufactura y construcción, y las mujeres limítrofes en servicios personales y comercio.

Lejos de pretender indagar las posibilidades y limitaciones que presenta al paradigma de la segmentación para describir los mercados de trabajo con presencia de mano de obra migrante; se retomarán algunas formulaciones para describir la modalidad de inserción de la mano de obra limítrofe en los departamentos de la provincia de Jujuy que constituyen el principal destino de los migrantes limítrofes censados en 1991.

Uno de los indicadores de la inserción selectiva y concentrada es la sobre-representación de mano de obra limítrofe en relación a la nativa en ramas de actividad mano de obra intensivas. [9]  En 1991 en relación a la mano de obra argentina los varones limítrofes estaba sobre-representados en agricultura en todos los departamentos analizados. En relación a los nacidos en Jujuy la mayor sobre representación se producía en El Carmen, Palpalá, San Pedro y Ledesma. En relación a los migrantes internos la mayor sobre-representación se observa en Palpalá, Ledesma y El Carmen.

En manufactura era muy baja la sobre-representación de los varones limítrofes en relación a la PEA nativa. En construcción el nivel de sobrepresentación era importante sólo en Dr. Manuel Belgrano y Palpalá y menor en San Pedro y Ledesma.

En comercio existía una muy baja sobrepresentación en Palpalá y en el resto de los Departamentos estaban sub-representados: Paralelamente, las mujeres limítrofes están sobre-representadas en todos los departamentos, especialmente en Palpalá.

Las mujeres limítrofes que desarrollaban tareas agrícolas estaban sobre-representadas en todos los departamentos, en particular en El Carmen. En manufactura la sobre-representación era muy baja en todos los departamentos a excepción del Carmen donde estaban subrepresentadas. La sobre-representación en el servicio doméstico sólo es relevante en Dr. Manuel Belgrano y San Pedro

El desarrollo de actividades comerciales requiere especial consideración, ya que el nivel de sobre-representación de las mujeres limítrofes en relación a las nativas era muy importante en todos los departamentos.

En los departamentos Ledesma y San Pedro es relevante la proporción de población limítrofe inserta en agricultura y en producción de alimentos (rama que remite casi exclusivamente a la producción azucarera). Contrariamente a lo que podría suponerse, la caída de la demanda de mano de obra, derivada de la introducción de tecnología en el cultivo y procesamiento de la caña de azúcar, si bien provocó una importante reducción de la demanda de trabajadores limítrofes, no parece haber dado lugar a la sustitución de mano de obra migrante por mano de obra nativa. Una interpretación alternativa podría vincular la presencia de trabajadores limítrofes a una estrategia de flexibilización de las condiciones de trabajo implementada por los empresarios del sector, compatible con la mecanización.

La información censal es insuficiente para detectar si se produjo la sustitución de mano de obra limítrofe por nativa en aquellos mercados de trabajo,  que como Ledesma, San Pedro y Palpalá, sufrieron una reducción de las oportunidades de empleo. Sólo es posible saber que la desocupación afectó en mayor medida a los varones jóvenes nativos y los extranjeros limítrofes y migrantes internos a medida que avanzaban en edad.

En todos los departamentos, a excepción de El Carmen donde se concentraban en las tareas no calificadas, la mayoría de los varones limítrofes desarrollaban tareas de calificación operativa. [10] En una proporción comprendida entre el 62% y 70% las mujeres limítrofes residentes en todos los departamentos desarrollaban tareas no calificadas. El porcentaje más elevado correspondió a las mujeres limítrofes residentes en el Carmen, seguidas por San Pedro Ledesma, Palpalá y Manuel Belgrano. Esto puede ser explicado por la inserción predominante en comercio y servicio doméstico y en El Carmen por la preeminencia de mujeres ocupadas en agricultura.

Categoría ocupacional

Entre los varones limítrofes la categoría ocupacional ampliamente predominante era la de asalariados en empresas privadas. Concentraba a más de la mitad de los ocupados en El Carmen y en los departamentos Ledesma y San Pedro. La proporción más  baja de asalariados en empresas privadas se encontraba en el Dto. Dr. Manuel Belgrano, donde la participación de cuentapropistas revestía mayor importancia tanto dentro del departamento como en relación a los restantes jurisdicciones.

Las mujeres presentaban una vinculación más heterogénea con los medios de producción. A semejanza de los varones limítrofes la participación en la categoría patrón o empleador era baja en todos los departamentos y no alcanzaba al 5 % de las ocupadas. A diferencia de éstos estaban menos concentradas en la categoría asalariadas de empresas privadas  ya que en ninguna de las jurisdicciones analizadas llegaban al 30%. En todos los departamentos a excepción de Dr. Manuel Belgrano la categoría modal era la de trabajador por cuenta propia. En el Dto. Dr. Manuel Belgrano la mayoría de las migrantes limítrofes era empleadas del servicio domestico.

El servicio domestico era la segunda categoría ocupacional en los departamentos Ledesma, Palpalá y San Pedro, involucrando un porcentaje de mujeres ocupadas que va del 22 al 31 %.  Las asalariadas en empresas privadas eran el tercer grupo en importancia en todos los departamentos a excepción de El Carmen, con porcentajes que rondaban del 13 % en San Pedro al 21% en Palpalá. En El Carmen las asalariadas en empresas privadas representaban casi un tercio de las mujeres limítrofes ocupadas, seguidas por las cuentapropistas. Finalmente el porcentaje de trabajadoras familiares sin remuneración en todos los departamentos a excepción de Dr. Manuel Belgrano superaba el diez por ciento de las mujeres limítrofes ocupadas.

Bibliografía

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