Características Demográficas de los Extranjeros Limítrofes Residentes
en Jujuy en la década del ´90
[1]
GABRIELA SALA
FHyCS/FCE-UNJu
I- Características de las migraciones limítrofes en Jujuy
La dinámica migratoria de la Provincia de Jujuy presenta pronunciadas diferencias
con lo ocurrido en el resto de Argentina. Mientras que el aumento de la población
registrado en el País entre 1869 y 1914 se produjo a partir de la inmigración
ultramarina que impactó fundamentalmente en la Pampa Húmeda, la dinámica migratoria
en Jujuy se vinculó en éste y en los períodos intercensales siguientes a la
migración limítrofe, siendo mucho menor la magnitud de las corrientes migratorias
de países no limítrofes.
A nivel nacional la migración limítrofe tuvo un carácter más espontáneo
y constante que la migración europea. Desde el primer Censo Nacional de Población,
en 1869, hasta el de 1991, su proporción osciló siempre entre un 2 y un 3
% de la población total del país, aunque en regiones fronterizas esta proporción
siempre fue mayor y estuvo expuesta a fluctuacciones.
El cuadro Nº 1 muestra que en todas las fechas censales a nivel nacional
la población extranjera estaba compuesta mayoritariamente por migrantes no
limítrofes y que en Jujuy éstos fueron el grupo minoritario. La presencia
de extranjeros no limítrofes tendió a disminuir a partir de 1914 en ambas
unidades geográficas. Mientras que en el país la participación de los migrantes
limítrofes se mantuvo prácticamente constante, en Jujuy en los años censales
considerados fue mayor en términos relativos, mostró oscilaciones pronunciadas
que acompañaron los cambios en los requerimientos de mano de obra y se redujo
a partir de 1960.
Cuadro Nº 1: Porcentajes de nacidos en el extranjero y en países limítrofes
en diferentes fechas censales. Argentina y Jujuy 1895-1991
|
Año
|
ARGENTINA
|
PROVINCIA DE JUJUY
|
| |
% de nacidos en el extranjero sobre población total
|
% de limítrofes sobre población total
|
% de nacidos en el extranjero sobre población total
|
% de limítrofes sobre población total
|
|
1895
|
25
|
3
|
9
|
8
|
|
1914
|
30
|
3
|
22
|
17
|
|
1947
|
15
|
2
|
19
|
17
|
|
1960
|
13
|
2
|
19
|
18
|
|
1970
|
10
|
2
|
12
|
11
|
|
1980
|
7
|
3
|
8
|
7
|
|
1991
|
5
|
3
|
6
|
6
|
Fuentes: INDEC (1997) La migración internacional en la Argentina. Sus características
e impacto. INDEC (1993) Censo nacional de población y vivienda 1991. Serie
B Nº 10
Al analizar los cambios en la distribución de esta corriente migratoria en
el interior de la provincia de Jujuy, existe una coincidencia marcada en diferentes
autores en considerar a las modificaciones en el mercado de trabajo como causas
determinantes en la relocalización de los migrantes bolivianos, enfatizar
el rol de los factores expulsores y vincular la caída en el nivel de ocupación
en la actividad cañera producto de la mecanización (Karasik 1985 y Sassone
1988). Sin subestimar la importancia de estos factores es oportuno considerar
la incidencia de incentivos para la relocalización de los lugares receptores,
muchas veces generados por los migrantes, como la alternativas de empleo en
la producción tabacalera y en actividades como la construcción, el comercio
y el servicio doméstico en localidades urbanas y el acceso a lotes fiscales
para uso habitacional. (Sala, 1996)
Etapas del Proceso migratorio boliviano
Por tratarse de una corriente limítrofe es arbitrario fijar un momento de
inicio de la presencia de bolivianos en Jujuy. Sin embargo, tomaremos como
punto de partida el incremento de la demanda temporal de mano de obra en la
etapa previa al Despegue de la industria azucarera jujeña (1869 - 1880).
La primera etapa, comprendida entre 1869 y 1914, se caracteriza por el importante
aumento de la presencia de bolivianos en el Ramal y Valle Jujeños, muy notable
en el Dto. San Pedro entre 1869 y 1895, y en Ledesma y El Carmen entre 1895
y 1914. Este incremento fue producto de la creciente demanda de mano de obra
durante la cosecha de la caña y el dinamismo agrícola del Departamento El
Carmen.
La segunda etapa, se extiende desde 1914 hasta aproximadamente mediados de
los años cuarenta, y se caracteriza por desplazamientos estacionales a la
zafra en los ingenios de Salta y Jujuy. La mayoría de los zafreros bolivianos
realizaban movimientos migratorios pendulares entre la caña de azúcar y economías
campesinos en Bolivia (Karasik, 1985) o en la puna jujeña. (Rutledge, 1987).
Entre 1914 y 1947 la tasa de crecimiento intercensal de la población boliviana
fue positiva a nivel provincial y en los Dtos. Ledesma y El Carmen. San Pedro
constituye la excepción puesto que se produjo una salida de población boliviana
que puede atribuirse a la crisis del azúcar que afectó en particular a los
ingenios sampedreños y fortaleció al ingenio Ledesma.
El aumento de Población Limítrofe en El Carmen coincidió con el incremento
de la presencia de migrantes de otros orígenes, y puede explicarse por el
incremento en la demanda de mano de obra derivado tanto de la reconversión
productiva de actividades ganaderas a la vitivinicultura, como de la construcción
del Dique La Ciénaga.
En la tercera etapa, que aproximadamente comprende la década de los cincuenta,
el volumen de esta corriente migratoria se incrementó notablemente. En el
período 1947-1960 se registra el mayor crecimiento de población limítrofe
comparado con el de los períodos intercensales siguientes. De los Departamentos
analizados, este crecimiento se verifica en mayor medida en Ledesma y El Carmen.
Todavía se puede hablar de una migración pendular, Bolivia - Argentina, aunque
la duración de la residencia en este último país se prolongó algunos años.
(Sassone, 1988). Algunos de los factores que promovieron la inmigración boliviana
y la ampliación del tiempo de residencia, se vinculan al crecimiento y atractivo
del mercado de trabajo agrícola en la región vinculado a la actividad tabacalera
y frutihortícola. Paralelamente a esta ampliación, la mejoras en los salarios
y condiciones laborales en el agro, estimularon la asalarización de la mano
de obra.
La constitución de un mercado de trabajo agrícola en la región, en el que
la estacionalidad de los cultivos se complementa, permitió a muchos migrantes
bolivianos integrar dentro de la misma provincia las actividades necesarias
para garantizar la reproducción anual y obtener un ingreso mayor que el que
proporcionaban las actividades en las unidades campesinas de origen.
La cuarta etapa, abarca el período comprendido entre 1960 y 1970. A nivel
nacional se caracteriza por el aumento considerable del número de zafreros
en los ingenios del ramal, la participación en la vendimia y cosechas frutihortícolas
en Cuyo, y la creciente radicación definitiva de los migrantes en el Gran
Buenos Aires, tendencia ésta que se refuerza en la década siguientes. (Sassone,
1988).
Marshal (1983) afirma que en las décadas del ´60 y ´70, el flujo migratorio
boliviano presentaba un dinamismo endógeno independiente de los estímulos
del mercado de trabajo que se habían tornado negativos por la desaparición
de los requerimientos de mano de obra que lo había originado.
La caída de la mano de obra obedeció a la mayor incorporación de tecnología
en agricultura y a la crisis de las economías regionales. Sobre la corriente
boliviana tuvo gran influencia en estas décadas la mecanización de la cosecha
de la caña.
Dos tendencias, que a partir de los 70 y 80 se mostrarán con todo vigor,
comienzan a configurarse en esta época. Ambas indujeron cambios en la composición
y destino de la corriente boliviana y dieron lugar a la conformación de flujos
migratorios interurbanos.
En los '60, pero con mayor intensidad desde los ´70 junto a los migrantes
de origen rural, comenzaron a fluir hacia Argentina otros que habían residido
en núcleos urbanos de Bolivia, sobrepoblados por la migración rural-urbana.
[2]
Estos cambios en el origen, historia laboral y capacitación permitieron la
inserción de parte de la mano de obra boliviana en actividades del mercado
de trabajo urbano, que por estos años presentaba mayores posibilidades de
absorción de trabajadores migrantes.
La segunda tendencia es el redireccionamiento hacia Buenos Aires del flujo
migratorio limítrofe, coincidente con la pérdida de dinamismo de las economías
regionales y el aumento de las tasas de migraciones internas hacia los grandes
centros urbanos. La presencia de migrantes bolivianos en las ciudades multiplicó
las oportunidades laborales en el mercado de trabajo urbano, porque la disponibilidad
de mano de obra migrante a menor costo incrementó la demanda y la presencia
de éstos en el largo plazo. (Marshal, 1983)
La restructuración de los mercados de trabajo regionales aperada a raíz de
los avances de la agroindustria; la incorporación de tecnologías ahorradoras
de mano de obra; la sustitución de cultivos, y las crisis de sobreproducción
incentivaron la migración hacia las grandes áreas urbanas hasta mediados de
la década del 70. Desde entonces el estancamiento en el crecimiento
del empleo y la caída en los niveles de ingreso de la población contribuyen
a reorientar la migración rural hacia las áreas urbanas del interior. (Benencia,
1997)
Entre 1970/80 mientras a nivel nacional se registran saldos migratorios limítrofes
positivos, en la provincia de Jujuy decayó la presencia de población de este
origen. Este descenso fue muy marcado en el Departamento San Pedro y Ledesma.
Paralelamente se produjo un aumento moderado pero sostenido en los departamentos
El Carmen y Dr. Manuel Belgrano, coincidente con la expansión tabacalera y
la importante migración de otras regiones de la Provincia
Entre 1980 y1991 aumentó la presencia de bolivianos en Jujuy, en el Gran
Buenos Aires y en otras ciudades importantes de Argentina. A nivel nacional
el redireccionamiento de la migración boliviana se vincula al dinamismo de
los cinturones hortícolas de Buenos Aires, Mar del Plata y Gran Mendoza con
grandes posibilidades ocupacionales, y a la inserción laboral en la construcción,
venta ambulante, fabricación de ladrillos, servicio doméstico, cuyo crecimiento
sigue siendo sensible a la oferta de mano de obra abundante y barata en algunas
localidades económicamente más dinámicas que las del NOA. Dentro del NOA las
capitales provinciales continuan recibiendo migrantes que se insertan fundamentalmente
en construcción y servicio doméstico.
Pese a la reducción de la presencia limítrofe en términos relativos, Jujuy
en 1991 era el segundo destino migratorio de personas nacidas en Bolivia,
ya que concentraba un 20,4% de poblaciòn de este origen, mientras que en el
Area Metropolitana residía un 38,8 % (INDEC, 1997). Ese año fueron censados
en la provincia 30.130 personas nacidas en país limítrofe, 97,6 % de las cuales
nacieron en Bolivia. La población limítrofe residente en Jujuy en 1991 representaba
un 3,7 % de la censada en todo el país.
En el Aglomerado San Salvador de Jujuy- Palpalá la proporción de varones
nacidos en país limítrofe descendió desde Octubre de 1995, cuando alcanza
un máximo próximo al 5%, hasta octubre de 1998, y desde esta fecha muestra
indicios de recuperación. En el mismo período la participación femenina mostró
menos variaciones, manteniéndose en un porcentaje próximo al 5 %, y registrando
tres descensos en Octubre de 1995, mayo de 1997 y mayo de 1999. En líneas
generales se observa que estas tendencias se relacionan con cambios en el
nivel de empleo de cada sexo y de varones y mujeres con primara incompleta.
La presencia de varones limítrofes en el aglomerado tendió a descender, con
independencia de las recuperaciones coyunturales del nivel de empleo en octubre
de todos los años. Paralelamente el desempleo de los varones experimenta un
fuerte aumentos en mayo de 1997, alcanzando un 16.1%l, que se modificó poco
hasta octubre de 1999, con un pico del 17, 9% en mayo de 1998.
Mientras el nivel de desempleo femenino general mostró oscilaciones pronunciadas
a lo largo del quinquenio, la presencia de mujeres limítrofes experimentó
descensos muy leves en la onda siguiente a aquella que registró aumentos notorios
del nivel de desocupación.
II- El contexto de análisis
En 1991 los departamentos Dr. Manuel Belgrano y Palpalá registraban 184.920
y 43.521 habitantes respectivamente, El Carmen 62.291 habitantes, San
Pedro 66.130 y Ledesma 68.869.
En el Dto. Dr. M Belgrano se ubica la capital provincial que concentra la
mayor parte de las actividades terciarias de la provincia. En 1991 tres cuartas
partes de la población ocupada se insertaba en este sector.
La información de la E.P.H. señala que en 1991 las tasas de actividad, de
empleo y desocupación globales del aglomerado San Salvador de Jujuy- Palpalá
eran menores a las del NOA y resto del país. Entre 1990 y 1992 se observa
una disminución constante de las tasas de actividad y ocupación de los hombres
adultos, acompañada por el incremento en el nivel de actividad y ocupación
de mujeres adultas y adultos mayores. El nivel de desempleo en el aglomerado
era muy bajo[3].
Aunque los mayores niveles de desocupación se registraron entre los jóvenes,
los hombres adultos mostraban niveles crecientes de desempleo. (Marcoleri
de Olguin, et. al 1994)
El Dto. Palpalá concentra la actividad siderúrgica provincial, que
entre 1983 y 1992 experimentó una fuerte reducción en la demanda de mano de
obra asociada al proceso privatizador.[4] La crisis de la siderurgia en Jujuy
fue acompañada por la reducción de actividades forestales y de servicios que
de ella dependían. (Marcoleri de Olguín, et al., 1994).
Desde la década del sesenta se produjeron cambios en los requerimientos de
mano de obra en el sector rural que afectaron a las oportunidades laborales
de mano de obra migrante, asociados a la mecanización de la cosecha de la
caña y a la incorporación de tecnología y a las modificaciones en las relaciones
de producción en el cultivo del tabaco. Se observan en el mapa los cultivos
principales que en ellos se dearrollaban a mediados de los noventa (SPR, 1997)
Fuente: Subsecretaría de Programación Regional - SPR- (1997) Informe económico
de Jujuy. Secretaría de Obras y Servicios públicos. Ministerio de Economía
Obras y Servicios públicos
En Ledesma se cultiva caña de azucar, mandarina, naranja, pomelo, poroto,
limón y algodón. La producción del ingenio Ledesma está diversificada, ya
que además de azúcar produce esencias y jugos cítricos, frutas frescas, alcohol
y papel del bagazo de la caña.
La producción citrícola del departamento presenta pocos productores independientes
y grandes productores, que en general están más integrados que los pequeños
y tienen una producción más diversificada con legumbres y caña (SPR, 1997)
Más de la mitad del valor agregado industrial de la provincia se genera en
el Departamento Ledesma, que con el Carmen, Dr. Manuel Belgrano, San Pedro
y Palpalá reúnen casi la totalidad del valor agregado industrial de la provincia
(SPR, 1997)
En el ingenio Ledesma, hacia fines de los '60 fueron mecanizadas las tareas
que requerían mano de obra durante la mayor parte del año y en la década del
70 se introdujo la cosecha mecánica, que provocó el descenso de la demanda
de mano de obra estacional. (Karasik, 1985, Sassone, 1988).
En San Pedro se cultiva caña de azúcar y desde comienzos de los noventa poroto
y algodón. El área cañera sampedreña se caracteriza por la coexistencia de
los dos ingenios de propiedad privada de gran extensión, con un grupo cada
vez menor de cañeros independientes. En los ingenios sampedreños, la introducción
de tecnología y la mecanización de las cosechas fue más reciente. En el período
1960/91 es destacable el proceso de concentración de la estructura productiva
a favor de los dos grandes ingenios con una disminución de la participación
de los cañeros independientes. Este proceso se acentuó a partir de la desregulación
de la actividad en 1991. (Golovanevsky et. al , 1996)
En 1989 se cultivaba en El Carmen, el 80,4 % del total provincial del tabaco
Virginia, principal variedad comercializada en Jujuy (Borro, 1993). A mediados
de los ´90 también se cultiva poroto, algodón y pomelo. (SPR, 1997)
A nivel provincial el tabaco es el cultivo industrial que sigue en importancia
a la caña, pero es el primero en cuanto a generación de empleo. Este cultivo
es uno de los que presentan mayor requerimiento de mano de obra por hectárea,
pese a los cambios tecnológicos introducidos.
Entre comienzos de los ´70 y fines de los ´80 el escenario tabacalero experimentó
importantes modificaciones. Pese a la modernización, algunas etapas de la
producción, como la cosecha y el transplante, continuaba siendo mano de obra
intensivas y el aumento estacional en el requerimiento de trabajadores era
satisfecho por asalariados residentes en el área, entre los cuales muy pocos
eran extranjeros limítrofes. (Borro, 1993)
Cuadro Nº 2: Población extranjera limítrofe (absolutos y porcentajes)
y variación porcentual de la población extranjera limítrofe en jurisdicciones
seleccionadas de la Provincia de Jujuy 1869 -1991
|
Jurisdicciones
Seleccionadas
|
Población extranjera limítrofe
|
Tasa de crecimiento intercensal medio anual
|
| |
1869
|
1895
|
1914
|
1947
|
1960
|
1970
|
1980
|
1991
|
1869/ 1895
|
1895/ 1914
|
1914/
19 47
|
1947/
1960
|
1960/
1970
|
1970/
1980
|
1980/
1991
|
|
Dr. Manuel Belgrano y Palpalá *
|
853
28.73
|
906
23.97
|
2357
18.52
|
5158
18.99
|
9356
22.83
|
10254
27.10
|
9473
33.49
|
11780
39.04
|
2.3
|
51.6
|
24.0
|
45.8
|
9.2
|
-7.8
|
20.9
|
|
El Carmen
|
309
10.41
|
405
10.72
|
1020
8.01
|
1968
7.25
|
3917
9.56
|
5460
14.43
|
5267
18.62
|
6683
22.15
|
10.5
|
49.8
|
20.1
|
53.1
|
33.8
|
-3.6
|
22.8
|
|
Ledesma
|
594
20.01
|
1097
29.03
|
3055
24.00
|
6136
22.59
|
14223
34.71
|
11531
30.47
|
6095
21.55
|
4903
16.25
|
23.9
|
55.4
|
21.4
|
65.3
|
-20.8
|
-61.4
|
-20.4
|
|
San Pedro
|
102
3.44
|
542
14.34
|
6110
48.0
|
4346
16.00
|
7566
16.24
|
6144
13.61
|
3849
13.61
|
3440
11.40
|
66.4
|
136.0
|
-10.3
|
42.6
|
-20.6
|
-45.4
|
-10.6
|
|
Resto
|
1111
37.42
|
829
21.94
|
186
1.46
|
9549
35.16
|
5916
14.44
|
4450
11.76
|
3599
12.72
|
3367
11.16
|
-11.2
|
-75.6
|
126.8
|
-35.4
|
-28.1
|
-20.9
|
-6.3
|
|
Provincia
|
2962
100.00
|
3779
100.00
|
12728
100.00
|
27311
100.00
|
40978
100.00
|
36500
100.00
|
28283
100.00
|
30173
100.00
|
9.4
|
66.0
|
23.4
|
31.0
|
-11.5
|
-25.0
|
6.1
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Fuente: Censos Nacionales de Población
*En 1991 el Departamento Capital fue dividido en los departamentos Dr. Manuel
Belgrano y Palpalá
III- Características demográficas de los extranjeros limítrofes
La estructura de la población limítrofe
De las variables demográficas, fecundidad, mortalidad y migración, la tercera
es la más sensible a los cambios en el contexto socioeconómico, capaces de
provocar oscilaciones en el volumen y rasgos de los flujos migratorios en
períodos relativamente cortos, que se reflejan en la estructura de sexos y
edades de la población migrante captada a través de los censos.
Las características de la estructura por edad y sexo de los nacidos en país
se configuran por la acción de los fenómenos demográficos que operan a lo
largo del tiempo y corresponden a cohortes migratorias que ingresaron en
diferentes períodos.
En general cuando se trata de población migrante recientemente llegada se
espera una gran concentración de personas en las edades adultas jóvenes, por
ser éstas las de mayor movilidad y más alto nivel de inserción en la actividad
económica, y un número muy bajo de personas de 65 años y más. También se
espera encontrar un reducido volumen de menores de 15 años, aunque esto depende
de la prevalencia en el área estudiada de migración familiar o de personas
solas. (INDEC, 1996)
El envejecimiento de la población, medido por el aumento de la participación
de la población de 65 y más años, es producto fundamentalmente del descenso
de la fecundidad o envejecimiento por la base y, en segundo término de la
prolongación de la vida o envejecimiento por la cúspide. En el caso de la
población migrante también obedece a la ausencia de renovación por la incorporación
de nuevos contingentes de población.
Uno de los indicios más claros del descenso de la inmigración limítrofe a
la provincia de Jujuy es el envejecimiento de la población de este origen.
Los sobrevivientes de las cohortes que llegaron antes de 1991, se desplazan
en la estructura de edades y abandonan el grupo de 15 a 64 años, aunque éste
continuó siendo mayoritario.
Cuadro Nº 3:
Jujuy. Estructura de la Población limítrofe según grupos funcionales de
edad
|
Grupos de Edad
|
1947
|
1960
|
1970
|
1980
|
1991
|
|
0-14
|
10.1
|
15.1
|
6.6>
|
5.2
|
5.1
|
|
15-24
|
20.8
|
24.6
|
15.3
|
8.6
|
8.7
|
|
25-34
|
24.0
|
23.5
|
21.8
|
17.6
|
13.2
|
|
35-44
|
21.4
|
16.6
|
21.4
|
23.3
|
17.9
|
|
45-54
|
12.8
|
11.2
|
15.2
|
20.4
|
20.9
|
|
55-64
|
7.2
|
5.8
|
11.1
|
14.0
|
17.9
|
|
65 y más
|
3.7
|
3.2
|
8.6
|
11.0
|
16.3
|
|
Total
|
100.0
|
100.0
|
100.0
|
100.0
|
100.0
|
Fuente: Censos Nacionales de Población y vivienda
Si se compara la estructura de los habitantes de toda la provincia según
lugar de nacimiento se observa que todos los grupos evidencian el proceso
de envejecimiento y que este proceso es particularmente acentuado entre los
extranjeros no limítrofes. Es probable que en el caso de los nativos este
proceso se vincule al envejecimiento por la base y la cúspide, mientras que
en el caso de los migrantes, se deba específicamente a la falta de renovación
de las cohortes por la entrada de nuevos migrantes y, en segundo lugar, a
los factores antes mencionados.
Pese al predominio de personas en edades activas la población limítrofe censada
en Jujuy presenta indicadores más notorios de envejecimiento que la residente
en el Gran Buenos Aires y en todo el país. Aunque es importante destacar
que en la población limítrofe del Gran Buenos Aires y el país comprende cinco
grupos poblacionales con diferentes signos de envejecimiento. Esto relativiza
las comparaciones con la población limítrofe de Jujuy, compuesta casi exclusivamente
por bolivianos.
[5]
Mientras a nivel nacional la participación del grupo de 65 años y más en
el total de los nacidos en Bolivia alcanza el 7,9 %, entre los limítrofes
censados en la provincia de Jujuy llega al 16, 5 % y en algunos departamentos
supera el 20 %.
En todos los departamentos entre los nacidos en país limítrofe se observa
un notorio predominio de las edades activas, sin embargo, se detectan diferencias
en lo que respecta a la composición por edad entre los distintos departamentos.
En El Carmen, Ledesma y Dr. Manuel Belgrano ambos sexos presentan una estructura
de edad más joven por la entrada de nuevos migrantes con hijos nacidos en
país limítrofe antes de llegar a la Argentina.
Cuadro Nº 4 :
Indicadores de la estructura de edades de los migrantes limítrofes censados
en 1991 en jurisdicciones seleccionadas
Jurisdicción Porcentaje en
grupos de edad
15-64
años 65 años y más
País 83.5
10.2
19 partidos del G.B.A 86.0
7.3
Jujuy 78.9
16.3
Dr. Manuel Belgrano 77.7
16.5
El Carmen 81.7
13.4
Ledesma 80.8
15.3
Palpalá 75.7
21.4
San Pedro 75.9
20.5
Fuente: INDEC (1993) y (1997)
Cuadro Nº 5: Estructura por sexo y edad de la población nacida en País
limítrofe según lugar de residencia habitual en 1991
|
Grupos de edad
|
Dr. Manuel Belgrano
|
El Carmen
|
Ledesma
|
Palpalá
|
San Pedro
|
|
Varones
|
|
|
|
|
|
|
0-14
|
6.5
|
4.6
|
3.8
|
3.4
|
3.3
|
|
15-24
|
7.9
|
7.8
|
8.1
|
5.3
|
3.8
|
|
25-44
|
33.2
|
29.6
|
27.9
|
25.6
|
21.2
|
|
45-64
|
35.3
|
44.6
|
43.7
|
43.2
|
48.0
|
|
65 y más
|
17.1
|
13.3
|
16.5
|
22.5
|
23.7
|
|
Total
|
100.0
|
100.0
|
100.0
|
100.0
|
100.0
|
|
Total
|
4286
|
3454
|
2664
|
1101
|
1874
|
|
Mujeres
|
|
|
|
|
|
|
0-14
|
5.3
|
5.3
|
4.0
|
2.4
|
4.0
|
|
15-24
|
11.6
|
8.7
|
9.1
|
4.9
|
6.2
|
|
25-44
|
35.0
|
33.8
|
32.3
|
30.7
|
28.9
|
|
45-64
|
32.2
|
38.8
|
40.7
|
41.6
|
44.2
|
|
65 y más
|
16.0
|
13.4
|
13.9
|
20.4
|
16.7
|
|
Total
|
100.0
|
100.0
|
100.0
|
100.0
|
100.0
|
|
Total
|
5177
|
3229
|
2239
|
1216
|
1566
|
Fuente: INDEC (1993)
Todos los departamentos presentan porcentajes de nacidos en país limítrofe
superiores al 10%. En algunos, como Palpalá se detecta la menor proporción
de población limítrofe en edades activas y la mayor proporción de población
de 65 y más años, especialmente entre las mujeres. El Departamento San Pedro
presenta indicadores nítidos del envejecimiento de la población de varones
limítrofes observables en los porcentajes más bajos de población de 0-14,
15-24 y 25-64 y el más alto de personas de 65 y más. En Dr. Manuel Belgrano
también es importante el porcentaje de mujeres y varones de 65 y más.
Ledesma y El Carmen, jurisdicciones en las que los extranjeros limítrofes
se insertaron tradicionalmente en actividades agrícolas, mostraban la mayor
proporción de población de varones en edades activas y la más baja de mayores
de 65 años.
A la pérdida de la autovalencia asociada a la vejez, se añaden otros factores
específicos que tornban a los adultos mayores nacidos en paìs limìtrofe altamente
vulnerables. Por su historia laboral es probable que la mayorìa de estas personas
carecieran de cobertura previsional y obra social. También es posible que
tuvieran mayor exposición que otros grupos a la enfermedad e invalidez debido
al intenso uso del cuerpo de muchas actividades desarrolladas en el pasado.
Estimación de saldos migratorios limítrofes entre 1970/80 y 1980/1990
Los saldos migratorios limítrofes de las décadas 1970-80 y 1980-1990 dan
cuenta de los movimientos de ingreso y egreso más recientes que modificaron
la estructura de población captada en el Censo de 1991. En el país la población
limítrofe registró saldos positivos en ambas décadas y en Jujuy estos fueron
positivos sólo 1980-1991.
En Jujuy, en 1970 - 80 los varones de prácticamente todos los grupos de edades
registran saldos negativos, explicables por el drenaje derivado de la mecanización
en la actividad cañera. Entre las mujeres limítrofes sólo el grupo de las
de 15-24 años presentó saldos positivos y que indicarían el inicio de la tendencia
a la feminización que se observaría en la década siguiente.

Entre 1980 y 1990 en Jujuy, como en el total del país, se registran saldos
positivos que dan cuenta de ingresos. En ambas jurisdicciones son las mujeres
limítrofes quienes realizan el mayor aporte, fundamentalmente las de 15 a
34 años. En el período 1980-1990 los saldos de los varones limítrofes son
positivos en casi todos las edades a excepción del grupo 45-54, que es el
tramo más afectado por la desocupación en 1991. Los valores máximos se observan
entre los 25 y 34 años. El menor nivel de los saldos del grupo 15-24 podría
explicarse por la mayores posibilidades de incorporación de varones jóvenes
en mercados de trabajo de otras regiones del país.
En Jujuy, en relación a los varones se observa que la migración femenina
se produce a edades más tempranas. Es posible que la migración de mujeres
jóvenes estuviera motivada por la existencia de posibilidades ocupacionales
en los mercados de trabajo urbanos de Jujuy que se encuentra más próximos
a los lugares de emisión. Un segundo factor explicativo, pero quizás menos
relevante, es la entrada temprana al matrimonio con hombres inmigrantes.
Cambios en la composición por sexo
Los cambios en la composición por sexo pueden analizarse a partir de la evolución
de los saldos migratorios y del índice de masculinidad. El índice de masculinidad
en poblaciones cerradas, con niveles moderados de mortalidad muestra una tendencia
regular descendente con la edad por la sobremortalidad masculina. Las alteraciones
de esta tendencia indican la selectividad por sexo de los procesos migratorios.
Al estar afectado por la mortalidad diferencial por sexos, es un indicador
aproximado de la feminización de las migraciones.
A la hora de estimar cambios en la composición por sexo de la población migrante,
la estimación de saldos migratorios a través de métodos indirectos tiene la
ventaja de lograr un mayor control del efecto de la mortalidad y de permitir
la determinación temporal de las modificaciones operadas en los movimientos
migratorios. Como contrapartida, a diferencia del índice de masculinidad,
no pueden ser calculados a nivel departamental.
Como ya fuera señalado, a nivel provincial el análisis de los saldos migratorios
limítrofes señala que en la década del 70 hubo emigración fundamentalmente
masculina y que, la década precedente al censo de 1991 se caracteriza por
la presencia de saldos positivos con ingresos principalmente femeninos.
Cuadro Nº 6: Indice de masculinidad de los migrantes limítrofes. Jurisdicciones
seleccionadas en 1991
Jurisdicción I.M.
País 92.0
19 partidos del G.B.A 86.3
Jujuy 99.5
Dr. Manuel Belgrano 82.8
El Carmen 107.0
Ledesma 119.0
Palpalá 90.5
San Pedro 119.7
Fuente: INDEC (1993) y (1997)
Existen algunas restricciones al comparar la composición por sexo de los
nacidos en país limítrofe a nivel nacional y provincial, ya que en Jujuy éstos
son casi exclusivamente bolivianos, mientras que en el Gran Buenos Aires y
el país entre las cinco corrientes limítrofes tienen mayor presencia paraguayos
y chilenos
[6]. En la corriente
boliviana a nivel nacional predominan los varones, mientras que en la población
limítrofe censada en Jujuy prevalecen levemente las mujeres.
El índice de masculinidad muestra que los departamentos en los que los migrantes
tradicionalmente se insertaron en actividades agrícolas - El Carmen, Ledesma
y San Pedro- predominan los varones y en Dr. Manuel Belgrano y Palpalá predominan
las mujeres. Los dos últimos departamentos incluyen las ciudades San Salvador
de Jujuy y Palpalá, que forman el aglomerado urbano donde se implementa la
E.P.H.
La información de E.P.H. indica que la tendencia a la feminización de la
presencia limítrofe en el aglomerado San Salvador de Jujuy-Palpalá es de antigua
data y se acentuó durante los ´80, ya que desde mediados de la década del
´40 hasta 1990 la proporción de mujeres superó a la de varones en estos ingresos,
llegando a duplicarla en la década precedente al censo del ´91.
Es posible que estas mujeres se localizaran preferentemente en San Salvador
de Jujuy, ya que la estructura de población es más joven y el mercado de trabajo
más dinámico. En Palpalá, que presenta la estructura limítrofe más envejecida,
la mayor presencia femenina puede explicarse más que por el ingreso de mujeres,
por la emigración de hombres y el envejecimiento de la población, con la consecuente
sobremortalidad masculina.
En lo que respecta a la composición por sexo según edad se observa el predominio
femenino en el Dto. Dr. Manuel Belgrano en todas las edades a partir de los
15 años, en el Carmen y San Pedro hasta los 44 años y en Palpalá entre los
15 y 64 años. En Ledesma predominan los varones en todas las edades.
Entre la población limítrofe residente en Jujuy, en algunas jurisdicciones,
la razón de masculinidad aumenta con la edad o fluctúa. Este comportamiento
señala el peso diferencial de cada sexo en cada cohorte migratoria, pautado
a su vez por diferencias en los volúmenes de migrantes que ingresaron y optaron
por seguir residiendo en la provincia.
Cuadro Nº 7 Indice de masculinidad por edad de la población nacida en
País limítrofe según lugar de residencia habitual en 1991
|
Grupos de edad y año
|
Dr. Manuel Belgrano
|
El Carmen
|
Ledesma
|
Palpalá
|
San Pedro
|
|
0-14
|
102
|
94
|
112
|
128
|
97
|
|
15-24
|
56
|
96
|
106
|
97
|
73
|
|
25-44
|
79
|
94
|
103
|
76
|
88
|
|
45-64
|
91
|
123
|
128
|
94
|
130
|
|
65 y más
|
89
|
106
|
141
|
100
|
169
|
|
Total
|
83
|
107
|
119
|
91
|
120
|
Fuente: INDEC (1993) Censo nacional de población y vivienda 1991. Serie B
Nº 10
El índice de masculinidad superior a 100 de los nacidos en país limítrofe
de Dr. Manuel Belgrano, Palpalá y Ledesma indica la renovación de la población
limítrofe por el ingreso de migrantes jóvenes con hijos de estas edades.
El predominio femenino registrado en la mayoría de las edades en el Departamento
Manuel Belgrano y entre los 15 y 44 años en El Carmen, San Pedro y Palpalá
debe ser analizado a la luz del nivel de participación económica y la historia
migratoria de las mujeres migrantes.
El bajo nivel de participación en el mercado de trabajo en las tres últimas
jurisdicciones lleva a pensar que, pese a la mayor presencia, no se ha alterado
el papel tradicional de migrantes secundarias que acompañan a un varón del
grupo familiar. También es posible que en el 91, pese a las reformas introducidas
en la cédula censal, estuviera subestimada la captación de la condición de
actividad y la ocupación de las mujeres migrantes. Quizás sólo en el caso
del Dto. Dr. Manuel Belgrano, donde se registran las mayores tasas de participación
económica y donde, por otra parte la feminización de la corriente es de larga
data, pueda asociarse el proceso de feminización a la presencia de mujeres
limítrofes pioneras y ejes de procesos migratorios laborales semejantes a
los descriptos a nivel mundial. En Palpalá y San Pedro es probable que el
predominio femenino pueda explicarse más por la emigración y muerte de varones
y la conformación de uniones de mujeres bolivianas con hombres nativos que
no emigraron del departamento.
La tendencia a la feminización de la migración limítrofe en la provincia
de Jujuy se vincula al crecimiento de mercados de trabajos, en los que la
demanda de mano de obra es muchas veces generada por la presencia de migrantes
en actividades como el servicio doméstico y comercio, entre las mujeres y
la construcción entre los varones. En estas actividades las fluctuaciones
estacionales de la demanda de mano de obra no son tan marcadas como en la
agricultura y por ello promueven formas de migración familiar.
Entre los factores culturales que contribuyeron a incrementar la oferta de
mano de obra femenina a nivel internacional, es posible mencionar, la institucionalización
de las familias con dos ingresos, el deterioro del salario masculino y los
cambios en las pautas matrimoniales y reproductivas, evidentes en un retardo
en la edad al matrimonio y el descenso de la fecundidad.
Antigüedad de la migración limítrofe
Las características demográficas y ocupacionales de la población limítrofe
varían en función de la antigüedad de la migración. Las posibilidades de inserción
en la sociedad receptora e integración laboral mejoran con el tiempo de residencia.
Los migrantes más recientes suelen tener una estructura por edad más joven,
niveles de educación más altos y mayor presencia femenina. (INDEC, 1997).
A partir de datos censales no es posible contar con una aproximación a la
antigüedad de la migración al país puesto que se ignora el año de llegada
del 18 % de los migrantes limítrofes. (INDEC, 1997). Entre los censados en
la provincia de Jujuy este porcentaje es superior al 25 % en los distintos
departamentos.
A partir de los signos de envejecimiento de la estructura por edades de los
limítrofes censada en Jujuy se supuso que se trata de corrientes de antigua
data, escasamente renovadas por la llegada de nuevos migrantes, que se localizan
preferentemente en los departamentos Dr. Manuel Belgrano y El Carmen, y en
menor medida en Palpalá y Ledesma. Aunque este razonamiento no deja de ser
tautológico.
La migración de período de personas nacidas en país limítrofe.
La información sobre el lugar de residencia en 1986 permite clasificar como
migrantes a quienes 5 años antes residían en un lugar diferente al que fueron
censados. En este caso la referencia temporal es idéntica para todas las personas,
a diferencia del año de ingreso al país. Si se combina esta pregunta con
la que indaga el lugar de nacimiento es posible distinguir a los inmigrantes
anteriores al quinquenio precedente al censo de los inmigrantes del quinquenio
o inmigrantes de período porque llegaron al lugar de residencia habitual en
el que fueron censados en 1991 en el lapso comprendido entre 1986 y 1991.
La inmigración a la provincia de Jujuy durante el periodo 1986-91 fue muy
baja, especialmente la inmigración de limítrofes, que involucró mayoritariamente
a mujeres. (Cuadro 8). La mala calidad de la información impide establecer
a nivel departamental el volumen de la inmigración ocurrida durante el período
1986-1991, ya que más se detectan casi un 25 % de respuestas ignoradas en
los departamentos seleccionados
[7]
Cuadro Nº 8:
Distribución porcentual de la Población de 5 y más años
según lugar de residencia habitual en 1986. Jujuy 1991
| |
Total
|
Varones
|
Mujeres
|
|
Residentes en 1991
En la provincia de Jujuy
|
449711
100
|
216232
100
|
233479
100
|
|
Lugar de residencia Habitual en 1986
|
|
|
En el país a excepción Jujuy
|
3.75
|
4.00
|
3.51
|
|
Jujuy
|
94.95
|
94.73
|
95.16
|
|
Salta
|
0.96
|
0.99
|
0.92
|
|
En el extranjero
|
1.35
|
0.40
|
1.25
|
|
País limítrofe
|
0.42
|
0.35
|
0.43
|
|
Otro país
|
0.36
|
0.04
|
0.36
|
|
Sin especificación
|
0.05
|
0.01
|
0.06
|
|
Ignorado
|
0.01
|
0.87
|
0.01
|
Fuente: Censo Nacional de Población y vivienda 1991. Serie C parte 2. Cuadro
1.4
La participación de la mano de obra limítrofe en el mercado de trabajo
La intensidad de la participación en el mercado de trabajo, evaluada a través
de las tasas de actividad, está condicionada por la estructura económica, la
edad, sexo, el nivel de educación, el grado de urbanización, el desarrollo del
sistema educativo y su capacidad de retención de la población en edad de trabajar
y diversos factores culturales. En la participación femenina en el mercado de
trabajo inciden además de estos factores otros, como el estado conyugal, el
número y edad de los hijos y la participación laboral del cónyuge u otros miembros
del hogar, cuyos ingresos deben ser complementados o sustituídos. En
este documento se analizará los cambios en la participación laboral de la población
a partir de las variables sexo, lugar de nacimiento y edad.
Una de las complejidades que presenta la delimitación y caracterización de los
mercados de trabajo en los que se inserta mano de obra migrante es la falta
de coincidencia estricta entre el área de residencia y el ámbito
mucho más amplio de desempeño laboral que incluye otras regiones de Argentina
y Bolivia.
La información censal sólo da cuenta de la condición de actividad y características
ocupacionales de los individuos en relación al lugar de residencia habitual
en el momento del relevamiento. Además sólo indaga el desarrollo de una única
actividad. En consecuencia, a partir de esta fuente no es posible conocer
la totalidad de ocupaciones desarrolladas por el migrante en el mismo momento
del censo, ni tampoco las desarrolladas en diferentes lugares de residencia
durante otros períodos.
Desde la perspectiva sincrónica de los censos de población, cada mercado de
trabajo tiene la apariencia de un sistema cerrado, cuando en realidad todo
mercado de trabajo y especialmente aquellos en los que es relevante la participación
de migrantes, están fuertemente integrados y expuestos a intercambios de mano
de obra con otros.
Si bien en esta documento se optó por acotar el análisis al mercado de trabajo
de los cinco departamentos mencionados y suponer que los residentes en ellos
se insertan exclusivamente en el mercado de trabajo departamental, se reconoce
la importancia de tener referencias de la dinámica de los mercados de trabajo
de otras localidades del país y de Bolivia y completar con información de
otras fuentes el análisis de los desplazamientos laborales anuales de los
migrantes limítrofes.
Cuando se trata de extranjeros que migran por motivos laborales, localizados
en áreas de gran dinamismo económico, se espera encontrar tasas de actividad
y de empleo más altas que las de la población nativa. Sin embargo, se observa
qué esto ocurría sólo en dos de las cinco jurisdicciones analizadas, ya que
en 1991 el nivel de actividad de la población limítrofe superaba al de los nativos
y al promedio en El Carmen y Dr. Manuel Belgrano. En Ledesma, Palpalá y San
Pedro era menores a las de los migrantes internos, pero mayores a las de la
población nativa. La brecha entre nativos provinciales y limítrofes era mayor
en el Dto Dr. Manuel Belgrano. El nivel de actividad y ocupación de los varones
nacidos en país limítrofe censados en el Dto. El Carmen superaba al de sus pares
de los restantes departamentos.
Los varones nacidos en país limítrofe participaban en el mercado de trabajo
como población ocupada en mayor medida que los nativos y que el promedio en
los Dtos. El Carmen y Dr. Manuel Belgrano. En Ledesma, Palpalá y San Pedro
esta participación era menor a la de los migrantes internos pero mayor a la
de la población nativa. Estos mercados de trabajo experimentaron una fuerte
reducción de la demanda de mano de obra, que afectó en mayor medida a los
nativos provinciales, en segundo término a los migrantes limítrofes y tuvo
menos impacto entre los migrantes internos.
Cuadro Nº 9: Tasas de actividad,
ocupación, desocupación e inactividad de los varones nacidos en país limítrofe
|
Departamento
|
Tasas de Actividad
|
Tasas de Ocupación
|
Tasas de desocupación
|
Tasas de inactividad
|
|
M. Belgrano
|
78.3
|
76.1
|
2.3
|
21.7
|
|
El Carmen
|
82.4
|
79.6
|
2.8
|
17.6
|
|
Ledesma
|
74.9
|
72.1
|
2.9
|
25.1
|
|
Palpala
|
67.5
|
63.4
|
4.0
|
32.5
|
|
San Pedro
|
70.3
|
64.8
|
5.5
|
29.6
|
Fuente: Censo Nacional de población
y vivienda. Tabulados especiales
Al controlar la influencia de la edad entre ocupados y desocupados
de diferente origen migratorio se observan tres trayectorias claramente diferenciadas.
Los extranjeros limítrofes encontraban un empleo a edades más tempranas que
la población nativa en todos los departamentos, mientras que los nacidos en
Jujuy lo buscaban sin encontrarlo. La participación de los extranjeros limítrofes
entre los ocupados tendía a incrementarse con la edad, mientras que la de
los nacidos en Jujuy disminuía en relación inversa. La trayectoria de los
migrantes internos era semejante a la de los extranjeros limítrofes pero presentaba
menores variaciones en los distintos tramos de edades.
En el Area Metropolitana
de Buenos Aires Maguid (1997) detecta un patrón de inserción laboral semejante,
a partir de tasas de participación por edad que indican que los migrantes,
independientemente del sexo, se incorporan al mercado laboral en edades más
tempranas y permanecen trabajando hasta edades más avanzadas que los argentinos.
La inserción temprana
y permanencia en edades avanzadas de los extranjeros limítrofes en el mercado
de trabajo puede ser explicada por: la carencia de cobertura previsional,
asociada a la inserción precaria en el mercado de trabajo a lo largo de su
historia laboral; ingresos reducidos del grupo familiar y responsabilidades
de crianza y educación de nietos derivadas de la migración de las generaciones
intermedias que obligan a las personas mayores a seguir trabajando.
Otra explicación posible
del incremento de la participación de la población limítrofe y de los migrantes
internos entre los ocupados en relación directa con la edad se asocia al impacto
selectivo de la reducción de la demanda de mano de obra en los distintos mercados
departamentales conforme a características específicas de cada grupo migratorio,
por lo que es posible que sólo aquellos migrantes internos y limítrofes que
lograron conservar un empleo obtenido décadas atrás se quedaran en la provincia.
Si bien la proporción entre los desocupados de distintas edades de los individuos
clasificados según condición migratoria presentaba mas fluctuaciones en los
distintos departamentos, también es posible describir tres trayectorias.
La desocupación entre los nacidos en Jujuy descendía con la edad y la los
de migrantes limítrofes e internos aumentaba, aunque entre los últimos el
nivel siempre era menor y en algunos tramos de edades, en algunos departamentos
tendía a estabilizarse y a descender.
Mujeres
Entre las mujeres limítrofes el nivel de actividad y ocupación era inferior
al de las nativas en todos los departamentos analizados. Las mujeres limítrofes
participaban como trabajadoras y demandantes de empleo en menor proporción
que los varones del mismo origen y que las nativas en todos los departamentos.
La diferencia en las tasas de actividad y ocupación femeninas según se trate
de nativas y extranjeras limítrofes es levemente mayor en San Pedro y menor
en el Dto. Dr. Manuel Belgrano. El mayor nivel de actividad y ocupación de
las mujeres limítrofes residentes en el Dto. Dr. Manuel Belgrano se vinculaba
a la importante participación femenina como empleadas domesticas en un mercado
en el que predominan las actividades terciarias.
Cuadro Nº 10: Tasas de Actividad, ocupación, desocupación e inactividad
de las mujeres nacidas en país limítrofe según departamento
|
Departamento
|
Tasas de Actividad
|
Tasas de Ocupación
|
Tasas de desocupación
|
Tasas de
Inactividad
|
|
M. Belgrano
|
42.6
|
40.8
|
1.8
|
57.4
|
|
El Carmen
|
28.5
|
26.7
|
1.8
|
71.5
|
|
Ledesma
|
29.1
|
27.5
|
1.6
|
70.9
|
|
Palpala
|
28.9
|
26.8
|
2.2
|
71.1
|
|
San Pedro
|
28.5
|
27.1
|
1.4
|
71.3
|
Fuente. Censo nacional de población y vivienda
1991. Tabulados especiales
El nivel de desocupación
femenino era muy bajo en 1991 y alcanzaba el 3% en El Carmen, Ledesma y San
Pedro y 4 % en los Dtos Manuel Belgrano y Palpalá.
Las tasas de desocupación
de las mujeres nacidas en país limítrofes más elevadas se registran en Ledesma
y Palpalá y la más bajas en el San Pedro. Esta última jurisdicción paralelamente
presentaba el mayor nivel de desocupación masculina, por lo que se deduce
que las mujeres limítrofes se insertaron en el mercado de trabajo para sustituir
el ingreso de sus cónyuges desocupados.
En general la desocupación
de las mujeres limítrofes era inferior a la de las mujeres argentinas en todos
los departamentos, aunque esta tendencia se invertía en algunos tramos de
edades, especialmente entre los 45 y 54 años.
Si bien el nivel de
actividad y ocupación de las población femenina en los diferentes departamentos
era notablemente inferior al de los varones de idéntico origen migratorio,
al controlar por edad la relación entre lugar de nacimiento y ocupación se
detectaron tres trayectorias en el mercado laboral semejantes a las descriptas
entre los varones. En todos los departamentos entre las mujeres ocupadas la
proporción de extranjeras limítrofes y de migrantes internas crecía con la
edad y la de nacidas en Jujuy tendía a decrecer.
Como en el caso de los varones, la variación en la proporción
de cada grupo migratorio entre los desocupados presentaba un perfil diferenciado
en los distintos departamentos. También en este caso es posible señalar tres
tendencias caracterizadas por el aumento de la proporción de migrantes internas
y limítrofes y el descenso de la proporción de nativas entre las desocupadas
al incrementarse la edad. Estas tendencias posiblemente se expliquen por un
conjunto de factores.
Es posible que el menor nivel de instrucción de las generaciones
mayores restara posibilidades a las mujeres migrantes para encontrar un empleo
y que la desocupación estuviera vinculada a la inserción previa en actividades
que suponían un uso intensivo del cuerpo que no podía ser satisfecho a medida
que aumentaba la edad. También es posible que muchas de estas mujeres buscaran
un empleo a fin de sustituir el ingreso por desocupación, migración o muerte
del cónyuge. Esta hipótesis es pertinente especialmente entre las migrantes
limítrofes censadas en San Pedro y Palpalá que presentan las tasas de desocupación
masculina más elevadas e indicadores más notables de envejecimiento.
La inactividad de las
mujeres limítrofes era mayor a la de las nativas especialmente en San Pedro.
El nivel más bajo se registra en el Dto. Dr. Manuel Belgrano. Dado que entre
ellas en de todos los departamentos predominan las de edades activas. La baja
intensidad de la participación en el mercado de trabajo conduce a pensar en
el carácter secundario de su migración a la Argentina y la subordinación de
este desplazamiento al de algún varón del grupo familiar.
Teoría de la segmentación de los mercados de trabajo
Estudios migratorios que analizan el papel de las migraciones
provenientes de países limítrofes en el mercado de trabajo argentino han adherido
al paradigma de la Segmentación del mercado de trabajo para explicar la modalidad
de inserción de la mano migrante.
[8]
(Marshall, 1983, Marshall y Orlansky, 1983, Maguid, 1996, 1997)
Marshall (1983) analiza las características que asume la inserción de trabajadores
migrantes de baja calificación en contextos en los que existe excedente de
mano de obra nativa. En ellos la mano de obra migrante aparece selectivamente
concentrada en actividades cuyo crecimiento es sensible a la disponibilidad
de mano de obra abundante a un costo relativamente más bajo. Los trabajadores
migrantes tienden a generar sus posibilidades de empleo, puesto que su presencia
se traduce en un aumento de la disponibilidad de fuerza de trabajo a un costo
comparativamente menor que la nativa y constituye un estímulo al aumento de
la demanda de trabajadores extranjeros en estos sectores. Cuando las posibilidades
laborales se restringen en esos sectores son los primeros en ser sustituídos.
Paralelamente el efecto de la concentración selectiva de migrantes, tiene
como efecto un retardo en la introducción de tecnología ahorradora de mano
de obra en el sector.
Es importante destacar que la mayoría de los mercados de trabajo analizados,
tal vez no presentaban en 1991 una proporción importante de mano de obra excedente,
dado el bajo nivel de desocupación registrado. Sin embargo, la mano de obra
limítrofe, como se verá más adelante muestra un patrón de inserción laboral
selectiva.
Marshall y Orlansky (1983) analizan la inserción sectorial de la fuerza de
trabajo limítrofe y su variación entre los años 60 y 70 en varias jurisdicciones
entre las que se encuentra la provincia de Jujuy. En esta provincia en 1960
y 1970 los varones limítrofes aparecen concentrados en agricultura, minería,
manufactura y construcción, y las mujeres limítrofes en servicios personales
y comercio.
Lejos de pretender indagar las posibilidades y limitaciones
que presenta al paradigma de la segmentación para describir los mercados de
trabajo con presencia de mano de obra migrante; se retomarán algunas formulaciones
para describir la modalidad de inserción de la mano de obra limítrofe en los
departamentos de la provincia de Jujuy que constituyen el principal destino
de los migrantes limítrofes censados en 1991.
Uno de los indicadores de la inserción selectiva y concentrada es la sobre-representación
de mano de obra limítrofe en relación a la nativa en ramas de actividad mano
de obra intensivas.
[9] En 1991 en relación a la mano de obra argentina los varones
limítrofes estaba sobre-representados en agricultura en todos los departamentos
analizados. En relación a los nacidos en Jujuy la mayor sobre representación
se producía en El Carmen, Palpalá, San Pedro y Ledesma. En relación a los
migrantes internos la mayor sobre-representación se observa en Palpalá, Ledesma
y El Carmen.
En manufactura era muy baja la sobre-representación de los
varones limítrofes en relación a la PEA nativa. En construcción el nivel de
sobrepresentación era importante sólo en Dr. Manuel Belgrano y Palpalá y menor
en San Pedro y Ledesma.
En comercio existía una muy baja sobrepresentación en Palpalá
y en el resto de los Departamentos estaban sub-representados: Paralelamente,
las mujeres limítrofes están sobre-representadas en todos los departamentos,
especialmente en Palpalá.
Las mujeres limítrofes que desarrollaban tareas agrícolas
estaban sobre-representadas en todos los departamentos, en particular en El
Carmen. En manufactura la sobre-representación era muy baja en todos los departamentos
a excepción del Carmen donde estaban subrepresentadas. La sobre-representación
en el servicio doméstico sólo es relevante en Dr. Manuel Belgrano y San Pedro
El desarrollo de actividades comerciales requiere especial
consideración, ya que el nivel de sobre-representación de las mujeres limítrofes
en relación a las nativas era muy importante en todos los departamentos.
En los departamentos Ledesma y San Pedro es relevante la proporción de población
limítrofe inserta en agricultura y en producción de alimentos (rama que remite
casi exclusivamente a la producción azucarera). Contrariamente a lo que podría
suponerse, la caída de la demanda de mano de obra, derivada de la introducción
de tecnología en el cultivo y procesamiento de la caña de azúcar, si bien
provocó una importante reducción de la demanda de trabajadores limítrofes,
no parece haber dado lugar a la sustitución de mano de obra migrante por mano
de obra nativa. Una interpretación alternativa podría vincular la presencia
de trabajadores limítrofes a una estrategia de flexibilización de las condiciones
de trabajo implementada por los empresarios del sector, compatible con la
mecanización.
La información censal es insuficiente para detectar si se
produjo la sustitución de mano de obra limítrofe por nativa en aquellos mercados
de trabajo, que como Ledesma, San Pedro y Palpalá, sufrieron una reducción
de las oportunidades de empleo. Sólo es posible saber que la desocupación
afectó en mayor medida a los varones jóvenes nativos y los extranjeros limítrofes
y migrantes internos a medida que avanzaban en edad.
En todos los departamentos, a excepción de El Carmen donde
se concentraban en las tareas no calificadas, la mayoría de los varones limítrofes
desarrollaban tareas de calificación operativa.
[10] En una proporción comprendida entre el 62% y 70% las mujeres
limítrofes residentes en todos los departamentos desarrollaban tareas no calificadas.
El porcentaje más elevado correspondió a las mujeres limítrofes residentes
en el Carmen, seguidas por San Pedro Ledesma, Palpalá y Manuel Belgrano. Esto
puede ser explicado por la inserción predominante en comercio y servicio doméstico
y en El Carmen por la preeminencia de mujeres ocupadas en agricultura.
Categoría ocupacional
Entre los varones limítrofes la categoría ocupacional ampliamente predominante
era la de asalariados en empresas privadas. Concentraba a más de la mitad
de los ocupados en El Carmen y en los departamentos Ledesma y San Pedro. La
proporción más baja de asalariados en empresas privadas se encontraba en
el Dto. Dr. Manuel Belgrano, donde la participación de cuentapropistas revestía
mayor importancia tanto dentro del departamento como en relación a los restantes
jurisdicciones.
Las mujeres presentaban una vinculación más heterogénea con los medios de producción.
A semejanza de los varones limítrofes la participación en la categoría patrón
o empleador era baja en todos los departamentos y no alcanzaba al 5 % de las
ocupadas. A diferencia de éstos estaban menos concentradas en la categoría
asalariadas de empresas privadas ya que en ninguna de las jurisdicciones
analizadas llegaban al 30%. En todos los departamentos a excepción de Dr.
Manuel Belgrano la categoría modal era la de trabajador por cuenta propia.
En el Dto. Dr. Manuel Belgrano la mayoría de las migrantes limítrofes era
empleadas del servicio domestico.
El servicio domestico era la segunda categoría ocupacional en los departamentos
Ledesma, Palpalá y San Pedro, involucrando un porcentaje de mujeres ocupadas
que va del 22 al 31 %. Las asalariadas en empresas privadas eran el tercer
grupo en importancia en todos los departamentos a excepción de El Carmen,
con porcentajes que rondaban del 13 % en San Pedro al 21% en Palpalá. En El
Carmen las asalariadas en empresas privadas representaban casi un tercio de
las mujeres limítrofes ocupadas, seguidas por las cuentapropistas. Finalmente
el porcentaje de trabajadoras familiares sin remuneración en todos los departamentos
a excepción de Dr. Manuel Belgrano superaba el diez por ciento de las mujeres
limítrofes ocupadas.
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